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martes, 11 de agosto de 2020

HUMANAS/OS AD PORTAS DEL BANCO: DÍA 151

Hoy fue mi cuarta salida de casa al espacio público desde el 15 de marzo a la fecha. Lo había postergado desde el 25 de julio porque a casa llegó el covid19, uno de nuestros héroes de la familia había sido invadido, pese a que tomó todas las precauciones, cumplió con el confinamiento estoicamente. Sin embargo, se expuso mucho por nosotras, principalmente durante estos tres meses que debió buscar un tratamiento para mi hermana tras el infarto que sufrió, en un tiempo donde todas las otras enfermedades que no son covid19 carecen los servicios especializados y donde los hay están saturados e inaccesible.

Tras la prueba rápida dio negativo, sin embargo, su médico de cabecera sin ser un neumólogo por indicios clínicos, le aconsejó iniciar el tratamiento, eso lo salvó, de lo contrario en estos momentos yo no podría contarlo. El entró en aislamiento en el tercer piso y nosotras tres quedamos detenidas, con temor, tristeza e incertidumbre. Así como completa inmovilidad, mientras no conociéramos la evolución estábamos bajo sospecha. Así que por respeto a los/as otros/as, decidimos seguir el protocolo de aislamiento familiar y vivir lo que nos toca en este tiempo.

Han pasado exactamente 19 días con sus noches, lo peor ya pasó, está recuperándose y nosotras también. Nuevamente tras la prueba rápida, la más expuesta y vulnerable salió negativo, pero no nos confiamos, seguimos con mucho cuidado en casa, con distanciamiento, barbijo y escrupulosa higiene, así como el invaluable apoyo de las redes de amigas y amigos que nos animan, asisten, orienta, sintiéndonos bendecidas/os por ello y agradeciendo a cada una/o infinitamente, polvo de estrellas para cada una/o.

Tenemos hoy un alfil al frente, dando la cara y haciendo todo aquello que es impostergable. Mi hermana y yo, saliendo cuando no queda otra. Y saben, si es posible, salir por aquello únicamente imprescindible y sumando todo lo que puede esperar para hacerlo en una única salida. Así es como hemos ido resolviendo nuestra vida cotidiana, los vínculos indesligables y la relación con el mundo, nuestro pequeño mundo que a veces nos parece todo el planeta, pero todos/as somos solo apenas una micra de él, solo que nuestro ego nos hace creer que somos más.

Las tres veces anteriores sólo me dirigía a un banco y las compras pendientes, esta vez fue a dos y “N” transacciones, la óptica, la compra en dos centros comerciales, porque no todo hallé en una y la farmacia. Salí de casa entrada la mañana, calculando que los lugares a los que me dirigía estarían menos demandados y retorné más allá de la hora del lonche, muerta de sed, tensa y aun con pendientes pero postergables, esta vez apoyada y socorrida por mi hermano elegido José, quien también ya se enfrentó y venció al monstruo y nos apoya con amor y escrupulosa selectividad, gracias por ello hermano elegido del alma.

Hace justamente 20 días, se había desprendido un brazo de mis anteojos de trabajo, en otro momento seguro que eso hubiera significado un malestar impostergable, pero como todo lo que debo resolver lo junto para un día, lo postergué. Hice lo que pude para que siguiera cumpliendo su rol, retornando a siglos previos cuando los lentes sin patillas, eran algo así como una herramienta temporal cuasi dos lupas cerca a los ojos, riéndome de mi misma ante la imagen que la pantalla me devolvía. Mientras recordaba las “N” veces que no me explicaba, por qué las personas andaban con lentes en estado lamentable sin resolverlos a tiempo y colocándose en riesgo.

Hasta recordé a un enamorado de los ochenta, quien me hizo tocar fondo cuando la policía nos detuvo y antes que se acerque, él sacó sus lentes con una liga a cambio de un brazo y se lo puso con el mayor aplomo y frialdad. Cuál habrá sido mi expresión que me dijo: “Ya sé lo que vas a decir, pero en verdad no he tenido tiempo y no lo uso”. Yo quedé muda, quienes me conocen, saben que eso no suele sucederme, en aquellos tiempos más, pero esa vez enmudecí y miré hacia fuera del vehículo, haciendo un check list de las razones por las que lo dejaría: i) no se quería como persona porque dejaba de usar algo que le era necesario, ii) ergo poco podía querer a otra persona, iii) violaba una norma y no lo asumía, iii) le miraba la cara al policía engañándolo, iv) me involucraba y hacía cómplice, v) alguien que te ama es escrupuloso en todos los aspectos de la vida y vi) jamás te expone.

Seguramente él creyó haberme controlado cuando no dije nada, no siempre debemos gustar a los hombres cuando las mujeres nos callamos, porque no estamos ausentes, sino tomando decisiones trascendentes, no lo volví a ver hasta hoy. Sin embargo, esta pandemia y mi propia situación me hizo pensar en aquellas cosas postergables hasta a veces lindar con la negligencia, sólo que depende del cristal con el que se mire y el contexto en que se produzca. Sin embargo, mi evaluación de ayer sobre la conducta humana sigue siendo igual de válidas y volvería a tomar la misma decisión bajo los mismos indicadores.

Desde el año pasado mi TV personal dejó de funcionar y no veo noticias, películas, series, etc. sólo la red, pero no me ha hecho falta, porque tenía un equipo con radio. Sucede que también la radio se dañó, así que tiene un sonido infernal cada vez que le da la gana. A ello se sumó que el parlante de mi CPU perdió el sonido de un día para otro en plena conferencia para el diseño de la presentación de mi curso virtual, más adelante fue la cámara. La laptop nunca tuvo buen sonido, pero me era útil para las webinar y suficiente con mis audífonos que de un día para otro tampoco me permitía transmitir. Así que mi Karma del silencio cayó con su peso completo a mi rededor. Lo asumí e ingenié para escuchar y conectarme por celulares, hasta que uno de ellos simplemente no sé cómo se colocó en modo audio irreversible (sin teclado).

Y allí estaban, esperando su turno de ser puesto en forma, junto con mi termómetro que rompí tratando de bajar el mercurio, las pilas recargables de mi tensiómetro, que hoy trabaja ininterrumpidamente absorbiendo las pilas convencionales en un santiamén haciéndonos fuente de contaminación sostenida. Mi jabón líquido de glicerina para el cuerpo y rostro inexistente por estos lares. Mi mouse pequeño sigue descargándome energía de tanto en tanto, así como mi estabilizador requiere respaldo del estabilizador de mi sobrino, mi cuenta a la farmacia de servicios prestados con amor, pero al crédito esperando cancelación, transformándose en pequeños pendientes que llevan tiempo resolver cada uno si se suman, pero cuando una sale todos los días de casa, ni lo sientes porque es algo que haces al paso.

He ido resolviendo poco a poco algunos estos dramas domésticos y laborales, gracias al apoyo de seres en verdad de luz, como mi hijo putativo que llevó mi laptop y por eso pude escribir ayer y hoy sin congelarme en el segundo piso. Así que para hoy debía resolver por lo menos la mitad de mis necesidades postergadas, especialmente en sonido que me endulzara el alma, pero que una vez más es un pendiente, porque del banco salí cerca a las tres de la tarde. Sólo eran dos cajeras, por turno y llegué cuando la fila era casi una cuadra, mi gran amigo-hermano me dijo: “yo tengo que hacer un servicio más me llamas cuando salgas, le dije gracias. Haré también mercado así que puedes tomarte tú tiempo, y esto, veo que será un tiempo perdido”. Sin embargo, no fue para nada un tiempo perdido.

Todo empezó, cuando nos dimos cuenta que uno de los clientes se había paseado por todos los servicios y no salía, alguien comentó que no tenía consideración con quienes hacíamos cola. El señor que estaba detrás mío dijo. Tomémoslo con calma no sabemos lo que el señor está viviendo. Además, estamos bendecidos, porque en el 21 la cola es 10 cuadras, también porque podemos estar haciendo cola y no en UCI.

Yo comenté que, si no cambiamos y somos tolerantes hoy, no cambiaremos nunca y seguiremos siendo personas de 4a y 5a, tal como nos enrostró un presidente que seguro no descansa en paz porque tiene tantas deudas. Si no queríamos cambiar por nosotras/os lo hiciéramos por quienes nos siguen, estábamos aun a tiempo, por estos jóvenes que no han aprendido a frustrarse y/o enfrentar situaciones extremas al punto que dan o toman la vida por un celular. Porque de tanto temer al hambre y la pobreza los padres hemos salido de casa a trabajar quedando hijos e hijas al cuidado de alguien igual, el tío/a, abuela/o, vecina/o, una cuna, pero principalmente teniendo como nana a la TV. basura, perdiendo de vista valores, la ética, prioridades, respeto, solidaridad.

El señor que estaba adelante mío dijo, si señora tiene razón estamos dando tanto valor a lo material y el dinero que hemos olvidado lo principal, el amor a la vida, al prójimo y el temor a Dios. Otro añadió, bien difícil cambiar señora, todo está podrido por todos lados y cada vez más desde arriba hasta abajo.

Yo volvía a la carga, señalé que, si esta pandemia no nos enseña a priorizar y distinguir lo necesario de lo innecesario, lo importante de lo urgente, lo invaluable de lo valioso, lo imprescindible de lo prescindible no sólo el distrito ni país está en peligro, sino todo el planeta podría desaparecer. Un joven respondió, puede ser, pero con esta pandemia todos nos vamos a contagiar eso es indudable, es inobjetable. Y estar en cuarentena no ha servido para nada.

Lo miro a los ojos y le digo, tienes razón en parte, el problema no es si nos invade o no el Covid19, sino cuando lo hace, no es lo mismo infectarnos con 90 camas UCI en todo el país en marzo que las cerca de 2000 hoy, aun así, insuficientes por la desobediencia. Nosotros/as por esas condiciones del universo nos tocó un presidente de paso, que priorizó la medida social más radical el 15 de marzo, pero no le hicimos caso, no fracasó la cuarentena como política, fracasamos los/as peruanos/as que no quisimos hacer la cuarentena, quienes se opusieron y pese a la medida seguían burlándose de ella.

Si hubiéramos sido disciplinados/as, hoy no tendríamos las muertes que pesan sobre todos/as, especialmente los hombros de quienes llevaron el virus a sus seres amados y de aquellos/as que despreciaron las medidas. Hoy no tenemos neumólogos en primera fila porque han caído, tampoco cardiólogos. Hoy sabemos más de la enfermedad que en marzo y podíamos haber evitado tantas que nos ayudarían como el de los médicos, enfermeras, auxiliares.

Un joven dice, señora no exagere, mi madre de 75 años fue admitida en UCI y hoy está bien, quiere decir que tuvo suerte. Otra señora le dice, joven su caso es una excepción, tuvo suerte, porque hoy no hay cama en UCI todas están ocupadas, si usted o yo nos ponemos mal no hay cama.

Yo pregunto, seguro que su mamá se enfermó después del día de la madre, él asintió. Como ve, ha caído con la una primera ola donde había un pequeño margen que se agotó tras el día de la madre y se saturó con la segunda después del día del padre que seguíamos en cuarentena. ¿Y saben por qué?

Todos/as me miraron interrogantes yo a mi vez yo pedí: “Levante la mano quien ha tenido o tiene alguien cercano o conocido/a que ha sido afectado y lo ha superado y otros que han muerto? Y casi todos levantaron la mano. Como ven la enfermedad no es igual para todos/as, depende de nuestro organismo, de nuestro ser y nuestras condiciones para luchar por la vida. La señora de 75 sin duda aprendió y sabe cómo hacerlo. Pero otro de 30, que sólo sabe de placer y satisfacción, no han aprendido cómo superar una crisis un peligro,  por cuanto muere o se suicida.

Un señor dijo, señora eso es cierto, miré yo conocí a un señor que de un día para otro perdió 50 mil dólares que era su capital de trabajo. Se lo robaron. El era una persona muy bien plantada, autoritaria, destacaba en el mercado y todos le temían, pero cuando esto le pasó, él se volvió loco. Fue internado en el Larco Herrera, luego lo sacaron, se perdió, lo encontraron, pero nunca se recuperó, él ya murió.

Una señora anotó, a veces no es fácil salir adelante ante una desgracia, mi vecino tiene hoy una gran depresión, se murieron sus padres, sus suegros, un hijo y su esposa acaba de morir por el Covid19. Estamos apoyándolo, pero él no pone de su parte quiere morirse y apenas tiene 30 años, se siente culpable porque fue el quien contagió a sus padres.

Yo añadí, cuando digo que no hemos enseñado a esta generación a enfrentar frustraciones y fortalecerse en tiempos de crisis me refiero a que no tienen idea de aquello que tiene mayor valor en el ser humano que en primer lugar es la vida. Por eso la indisciplina, irresponsabilidad y exposición social.

Hace muchos años cuando estudié el instinto materno, me fue demostrado que no existe, para que un instinto exista no debe haber excepciones y hay mujeres que matan a sus hijos/as. En cambio, descubrí que el único instinto que todos/as compartimos como especie es el de la supervivencia, en una situación extrema luchamos por vivir con toda nuestra fuerza, por eso el primer valor humano es la vida.

Y como somos seres sociales y no hongos, que es lo que le sucede a su vecino nuestro segundo valor es la familia por ser nuestro referente de amor, si no aprendemos a amar a la familia: padres, hermanos/as, abuelos/as, sin duda no aprenderemos a elegir ni seremos bien elegidos para formar una familia sólida. En tercer lugar, están las otras personas, un ser humano igual a mí en derechos, pero diferente en condiciones, especialmente el más débil o quien está en riesgo, por quien puedo y debo postergar mis ímpetus, mi egoísmo, hacer la excepciòn. En cuarto lugar, está la gratitud y el desprendimiento por todo lo que nos rodea que hemos hallado sin esforzarnos, ese es el lugar donde vivimos, no la casa de cuatro paredes sino el planeta y todos los seres, por eso cada animal, planta, río, el cerro, merece respeto y cuidado, de modo que seamos capaces de dejarlo sino mejor, por lo menos igual como lo encontramos. Estos valores y prioridades nos hacen seres humanos. Después de eso viene todo lo demás, el poder, el dinero, el prestigio, el placer, el sexo, el bien estar o estar bien, la celebración, los aplausos.

Si eso no está claro y depositamos nuestro valor en el dinero, un carro, una casa, una empresa, su pérdida nos hace perder la razón como en tu historia. Nuestro egoísmo, que no es otra cosa que ese ego de creernos super hombres y mujeres, hace que neguemos el riesgo y la realidad. Por cuanto nos burlamos de él porque estamos pensando sólo en nuestro estado y condición, sin medir que nuestro comportamiento si bien prueba que somos más fuertes, pone en riesgo al débil que está a nuestro costado, tu vecino que se ha dado a morir, tiene salvación porque le está funcionando su sentimiento de culpa, un sentimiento humano que hace ocuparnos y ayudar al otro/a. Si lo acompañan y hacen sentir que no está solo, que puede ayudarse y ayudar a otros/as, saldrá adelante.

Y quieren saber cómo se vive al Covid19, les contaré, aquí tenemos tiempo para rato. Saqué mi celular y pregunté alguien con buena vista y voz quiere leer, uno de los jóvenes dijo yo. Bien le contesté, dime tu número y te lo envío, así fue y Javier como se llama el joven leyó en voz alta el testimonio de Fredy Esquivel Montoya, quien escribió sobre cómo vivió y ha sobrevivido al Covid19, para ayudar a aquellos/as que vivía algo semejante o supiera como enfrentar cuando tuviera que vivir lo mismo.

Javier leía, mientras yo pensaba: “Si sólo una persona de las que estaba ahí había comprendido, mis horas de cola habían sido bien invertidas”. Comprobando una vez más que cambiaremos al mundo moviéndonos en él y hablando en voz alta, publicitando el pensamiento, generando corriente de opinión o sólo compartiendo para dejar salir, todo lo que tenemos atravesado adentro.

 Al final de la lectura todos querían que le reenvié el testimonio esa tarea se la cedí a Javier. Y si alguien más quiere el testimonio, puede pedirlo lo compartiré con gusto.


sábado, 6 de enero de 2018

¡ADIÓS UNITARIO 2017!... ¡ BIENVENIDO 2018 BINARIO!

Hace un buen tiempo que suelo de tenerme año a año para mirar lo vivido, reconocer al tiempo nuevo y hacer decretos. Desde que la tecnología llegó a nuestras vidas, dialogando conmigo misma y con quienes se detiene a leerlo en un tiempo donde abunda la información y que nos lean es indicio de conexión. Y también, porque la transición entre años, pese a ser sólo una abstracción hecho mito, en la práctica es nuestro modo de ingreso al tiempo sin tiempo. Para mí en particular, es mi modo de aplicar una auto-terapia de desprendimiento y acogimiento, que suelo recomendar en mis terapias.

En mi caso hacer un balance no sólo se remite al siglo XXI, es una práctica que ha extendido el puente de mi vida entre dos siglos, imagino que es igual muchas mujeres y hombres de mi generación. Sin embargo no recuerdo donde empieza ni imagino cuando termine.

Quizás coincida con mi primera década de vida, cuando a los ocho años decidí mis tres “S”, no ser sonsa, silente ni sometida -gracias a una lectura anticlerical y anti oligarca, sin tener idea del significado de ambos conceptos hasta 1996- y que muchas veces está asociado al modo como he configurado mi ser, pensar,sentir, estar, hacer y dar.

Podría ser  que fue a los catorce, cuando deseaba fervientemente que llegara pronto mi mayoría de edad –en aquel entonces era a los 21 años que en realidad es nuestra tercera etapa de vida-, para no volver a experimentar el costo de ser operaria invisible y a salto de mata con impacto desfavorable en el producto de mi trabajo.

Posible es, cuando caí en cuenta que había sumado a mi adolescencia inacabada,  mi rol de madre al lado de mi hermosa bebé, que afectada por estreptococos volaba con fiebres de cuarenta y en mi ignorancia de maternidad improvisada solo atinaba a amanecerme en vela bañándola y llenándola de recetas de mi abuela Rosa mientras oraba para que no se muera. Al cerrar el año,  agradecía los milagros y le pedía a Dios un trabajo lo suficientemente bueno que me permitiera cuidarla, porque creía que nada dependía de mis actos. 

Pueda ser que sea mucho más adelante, consagrada a ser una existencialista plena a lo Simone de Beauvoir,   racional, lógica, siempre en control, nunca desprevenida, amándome con convicción y decidida a tomar el mundo con mis manos. Donde solo al cerrar cada año, dejaba fluir mi lado intuitivo, femenino y mágico mientras compartía con mi hija, aun niña, el recojo de aquellas plantas mágicas cuyos nombres había aprendido del lado botánico de mi padre Felix un ser sabio y experto en todas las materias, combinado con la magia de mi abuela Rosa y la complicidad de mi madre.

Tal vez sea en los años noventa del siglo XX,  durante la década de crisis de todo que marco muchas vidas y muerte, nuestras vidas y  mi vida de entonces cuyos efectos  se extiende hasta nuestros días interconectándose en aquello que nos hemos trasformado como peruanas y peruanos. En aquel entonces, trenzaba la rabia, resistencia, rebeldía y magia para no morir siendo lo que me negué a ser: sonsa, silente y sometida. A estas alturas el tiempo fundacional ha sido absorbido por la continuidad.

Por eso una vez más en un día mágico 6 escribo para cerrar y abrir. Cierro este primer año en mi mundo mágico conectado con el real, que en principio me costó reconocer, hasta que he aceptado, que se ha conducido tal como debía ser el 2017.

Un año unitario y fundacional, donde se cierra un ciclo, culmina las penurias, se saldan deudas, concretan satisfacciones, se siembra, abona y como quien dice se limpia nuestra casa en todas sus dimensiones para abrirse a un año dual donde hay espacio para hospedar, acoger, ofrecer, recibir, perdonarse y perdonar.

La apertura a lo nuevo y el acogimiento con   madurez que nace del aprendizaje de habernos caído una y otra vez, hasta aprender la lección que no es lo mismo que curar o cerrar heridas, sino amar la cicatriz que es el recuerdo de aquello que debimos vivir, superar y aprender, para ser quienes somos, hacer que nuestro don se exprese, fluya para llegar hacia donde sea necesario, útil e independiente de los caminos que ha de tomar como de los obstáculos que ha de superar.

Y como toda crisis, a las que hoy sé reconocer y distinguir, gracias a haberlas vivido con los ojos abiertos, la mirada atenta, el oído agudizado y la piel siempre sensible. El año uno en nuestro caso fue alterado en su tiempo, desde dos perspectivas: a) cerrarlo antes de tiempo en su tiempo y b) extenderlo más de su tiempo hasta incrustarlo a este año binario.

Me explico, las características del año uno, que se resume en limpiar la casa, para abrirla y acoger el año dos, fue alterado por un anciano que nada tiene de sabio, en cambio mucha torpeza de niño y desfachatez de adolescente que no reconoce errores, menos está dispuesto a asumir los costos, en cambio recurre a todas las tretas, complicidades, intereses y arte de manipulación, para no asumir los costos de sus errores, ya no aprender porque simplemente no le da la gana.

Tampoco le importar a quien arrastre en su caída o a que ser perverso salve lo importantes es salvarse, es como ese juego de las escondidas donde uno salvaba a todas y todos: “¡Ampay salvo a mis compañeros!”, y claro si no eras lo suficientemente hábil, siempre la llevabas. Pero lo jugábamos porque pronto aprendíamos las estrategias, tácticas y escondrijos. En este tiempo no sólo los conocemos porque se nos ha expuesto, así que de nosotros depende el impedir que el juego siga. Y en el plano del universo recordemos que todas las deudas han de saldarse aquí y ahora, dependiendo de nosotras(os) que sea a tiempo, justo y aleccionador para futuras generaciones.

En lo personal, el universo fue magnánimo porque me facilitó embarcarme en una tarea que motivó a colocar en primera a mi lado racional y analítico, colocando a su servicio   mis intuiciones, sensibilidad y magia, y eso fue bueno, me evitó el dolor y la tristeza, aun cuando me inmovilizó el golpe pese a ser esperado, haciéndome más fuerte y asertiva.
Entre amigas(os) donde persiste nuestra preferencia por la confidencia cara a cara, a media luz y algo que partir, he expresado en voz alta que mis constelaciones y nodos espirituales se conectaron, evitando que las contingencias me detuvieran, desalentaran, alteraran o frustraran. He sido capaz de dormir con agradecimiento y una sonrisa, modificando planes para el nuevo día, por supuesto que estos llegaron a ser hasta D con apertura para su flexibilidad según el universo marque el ritmo.  

Así que 2017, año primero de la segunda década del siglo XXI, donde se enseñoreo la era digital, te despido con agradecimiento, porque me permitiste limpiar y disponer mi casa para abrirla al año binario 2018.  En el país y el planeta nos dejaste ver de lo que somos capaces e incapaces, nadie puede acusarte de haber impedido, recubierto la verdad y la composición de los acontecimientos.

Todos y todas, menos los infantes, hemos perdimos la gracia de la ignorancia, las ventajas del desconocimiento y la complicidad de la desinformación, ya ninguna (o) podemos refugiarnos en una pompa de jabón, ni auto consolarnos trasladando la culpa al otro o la otra, debido a que en este tiempo la única verdad es que todo queda registrado y flota. Nada permanece oculto, ni siquiera nuestros sentimientos, porque lo inventamos, posteamos y a pesar nuestro nos descubrimos.

Porque ya no es posible condenar nuestros actos sólo cuando se grafican en el acto ajeno con impunidad del nuestro, ya no sólo son palabras. Estas cuentan si están gravada y/o escritas, así como no hay lealtad entre ladrones, la palabra del cómplice se transforma en la primera prueba junto a las abrumadoras evidencias de aquello que te expone, recuerda, te libera o condena.

Porque importa cada vez más, el costo del bien preciado que se adquiere a sabiendas que pese a su brillo no es oro, ni por su color o textura dure sin corromperse,  más cuando lleva impreso en cada uno de sus a átomos la ambición y debilidad por el poder como su máximo afrodisíaco o placer.

Porque ya no podemos, eludirnos de pagar el costo de nuestras decisiones, aun cuando nuestra expectativa por la posesión y disfrute del bien nos frustre, es nuestra fantasía aquella que nos hizo obviar que su tiempo de garantía es sinónimo de duración en la era digital, donde todo está programado para durar menos de lo esperado y cuasi cerca de lo prometido.

Gracias 2017, porque nos enrostraste la verdad de quien es quién, pese a nuestra práctica circular de borrón y cuenta nueva, así como la política de miente, miente que algo queda. Ya perdió peso, la doble moral cebada en el discurso de representar al pueblo con dignidad, honestidad y verdad mientras la práctica es evidencia de servicio a sus deseos inconfesos y al poder, la dimensión y profundidad de su vileza, robo sistemático, mentira sobre mentira y corrupción que se vende al mejor postor dejando ruborizada a la más experimentada prostituta y frustrado al más hábil ladrón.

De cada quien depende aprender la lección, comerse sus sapos, enmendar y reinventarse. Todas y todos nos reinventamos a lo largo de nuestras vidas, siempre que estemos dispuestos a pagar nuestra factura, dejar atrás todo aquello que nos ate con un pasado y trascenderlo para hallar nuestra misión en este tiempo y dimensión. Con aquello que nos distingue de otros seres: nuestro cuerpo, razón, sentimiento, corazón y alma.
Bienvenido año binario donde siempre estaremos acompañadas(os) con tu alegría, espontaneidad, erotismo, magnanimidad, desprendimiento, disposición,   intercambio, reciprocidad, trueque, cooperación, solidaridad, justicia, perdón y amor del bueno y por su puesto cero impunidad.

A cambio te ofrezco mi mano para asir otra mano, mi hombro para sostener a quien desfallece, mis brazos para acoger al cuerpo agotado, mis pies para seguir creando caminos nuevos, mi regazo para cubrir y cubrirme de inocencia,  mi vientre para engendrar esperanza, mi pensamiento para seguir descubriendo tus misterios, mi corazón para amar y tolerar aquello que no entiendo, mi piel para sentir aquello que no puedo tocar, mis oídos para escuchar con nitidez  y respeto, mis ojos para descubrir tras las tinieblas a la luz y amar sus colores, mi voz para hablar alto y a tiempo,  mi magia para ser punto de sinergia, mis dones para aliviar lo irresuelto, mi alma para agradecer cada milagro,  acoger y facilitar el tránsito entre muchas vidas.

Bienvenido año 2018, toma aliento y vierte tu alforja llena de oportunidades como retos que nos lleven a desplegar lo mejor de nosotras y nosotros. Con la luz en tus manos para mostrarnos que es nuestra elección tomar la senda de nuestros actos y el costo de las mismas, con el plazo claro, que no es para siempre sino sólo 360 días de los que ya me tomé seis con agradecimiento.


miércoles, 6 de enero de 2010

CERRANDO EL NOVENO AÑO DEL SIGLO XXI

Cerramos el noveno año del siglo XXI con un escenario mundial de secuelas1. La primera corresponde a las secuelas de las nueve guerras del 20082, destacando la presencia y extensión de fuerzas norteamericanas en Afganistán3, resistencia al informe de la ONU que identifica responsabilidades en la Franja de Gaza4, así como la sensible relación entre fronteras traducidos en nuevos muros de la vergüenza como el de Egipto5. La permanente tensión/muerte en medio oriente y creciente militarización en América Latina que según Chomsky responde a una extensión de bases de un poder unipolar siendo el pretexto la lucha contra las drogas6 , hasta una guerra tibia con China7. A ello se suma 34 conflictos inspirados y sostenidos en fundamentalismos e intolerancias8 cuya expresión de estigmatización se traduce en cierre simbólico y material de fronteras como el muro entre EE.UU. y México9.

La segunda, corresponde a la secuela de la mayor crisis económica del modelo capitalista, aun cuando en octubre se anunció que había sido superada10 sus estragos persisten afectando principalmente la calidad de vida de los mas pobres y excluidos. En el Perú a pesar de haberse denominado al 2009 como “Año de la unión nacional frente a la crisis”11, las cuestionadas estadísticas de sus resultados son lamentables por decir lo menos.

La tercera, tiene que ver con la secuela del cambio climático, colocando en emergencia el mundo, que ha debido ser testigo de diluvios, sequías e incendios infernales, debido a la destrucción irracional e irresponsable explotación de recursos naturales no renovables unido a la creciente contaminación ambiental, con impacto directo en los más pobres, quienes se ven impedidos de satisafacer sus necesidades de supervivencia como acceso a agua segura, saneamiento, alimentación, salubridad y vivienda.

La cuarta, es la secuela de la crisis energética que en el 2009 ha mostrado los hilos con los que se entretejen los conflictos bélicos y simbólicos en el mundo. Siendo su expresión guerras, pugnas de poder y hegemonía, hasta enlazarse con la escasa disponibilidad de alimentos que nos asoma hacia una próxima situación de hambre mientras que la tecnología e innovación se concentran en producir energía agrícola y una vida virtual.
La quinta, es la secuela de la globalización que afecta las diversas dimensiones de la vida de los habitantes del planeta tierra, que si bien reducen distancias y tiempo, al mismo tiempo ensancha inequidades, exclusiones, discriminaciones e invisibilidad de los que menos poseen, cuyo efecto bola de nieve, amenaza con iniciarse apenas se produzca un estornudo del primer para producir una avalancha hacia los países pobres.


A continuación me detendré en los ejes problemáticos que desde mi perspectiva nos convocó el 2009 y lo seguirá haciendo en el 2010: como sucede con nuestras dificultades humanas para la convivencia amigable y el respeto de la vida, el movedizo terreno económico insistentemente publicitado y conocido en sus prioridades, la pobreza persistente y creciente, lo económico antes que el planeta, las distancias persistentes para la equidad e igual oportunidad y las diferentes formas de violencia ejercidas contra las mujeres.

Las dificultades para la convivencia y el respeto por la vida

Las dificultades para la convivencia y respeto a la vida están marcadas por la presencia de conflictos abiertos e implícitos. Como sucede en oriente, destacando Israel Vs. Palestina, por su crueldad y persistencia, con orígenes inmemoriales y profundizándose en nuestros tiempos gracias al reconocimiento del Estado de Israel y desconocimiento de Palestina con resolución de la ONU sin, la comprensión de este conflicto y su solución es crucial para imaginar la paz en la región del oriente, donde a las pugnas de reconocimiento y límites se viene añadiendo a los desplazad@s y refugiad@s.


El enfrentamiento de 25 años en Sri Lanka entre las fuerzas gubernamentales y los separatistas tamiles, no parece vislumbrar un fin cercano, especialmente por el fracaso de los procesos de paz anteriores. Sucede otro tanto con el conflicto en España donde persiste el accionar de la organización separatista ETA, a pesar del aislamiento en que se encuentra, recurre a métodos terrorista y expresa un problema irresuelto entre sectores radicales nacionalistas vascos y el Estado español.


En nuestra región constituido por América Latina y el Caribe, destacan los conflictos armados de Colombia y Perú, que pese al desmantelamiento aparente de los grupos rebeldes con las distancias propias de cada caso, tienden a recomponerse por su vínculo vertebral con el narcotráfico y un tratamiento errático de los gobiernos centrado en la afectación a l@s agricultor@s para su erradicación sin tomar en cuenta el círculo de producción-mercado- consumo que no necesariamente corresponde a las zonas proveedoras y que se instalan en los países ricos donde no existen políticas de erradicación de la comercialización y el consumo.

En el Perú, los sucesos de violencia política durante el 2009 visibilizan una verdad a voces como es la persistencia de las actividades de Sendero Luminoso, que la soberbia y negligencia de los sucesivos gobiernos, así como el autoengaño de la sociedad civil construyó el mito de su exterminio, cuyo develamiento ha tenido que ser acompañado por una terrible realidad de muertes mostrando su acecho y amenaza con impacto en la vida de peruan@s.

Para quienes son responsables de hacerle frente y resolver el significado político de su existencia, es a penas un punto mas en la gama de temáticas a atender, por cuando adquiere atención sólo cuando se trata de alimentar mitos a raíz de víctimas concretas, como sucede con la validez del exterminio indiscriminado si hay sospecha de alguno, o bien acusar de subversivo todo indicio de protesta social para condenar y desmovilizar a los gremios, sectores sociales, étnicos y/o políticos. Y hasta cuestionar la defensa de los derechos humanos cuando las víctimas directas de la insania subversiva beneficiadas y estimuladas con la torpeza, ignorancia y temeridad de irresponsables políticos, que sacrifican a jóvenes militares sin el debido soporte logístico ni las condiciones básicas para enfrentar a grupos armados en su territorio.

A ello se suma una conducción política gubernamental fracturada, similar a la colonia donde se negó e invisibilizó al indígena12, reeditada durante las dos últimas décadas del siglo XX respecto al mundo andino donde campesin@s y comuner@s13 quechua hablantes fueron arrasados por dos fuegos que no los tomó en cuenta aún cuando los argumentos terroristas se inspiraron en su condición y miseria.


A inicios del siglo XXI se ha pretendido hacer lo mismo con los pueblos amazónicos14, esta vez desde una visión de desarrollo economicista y primario exportador del Estado, colocando en el centro de la escena nacional y global una práctica de deshumanización, negación y desprecio de la vida, cultura y derechos de los pueblos amazónicos. A nombre del desarrollo liberal15 , se ha apostado por el capital extranjero y privado, obviando la consulta con l@s afectados directos, eliminando de un manotazo compromisos históricos con peruan@s e internacionacionales con el mundo que se asomó a nuestra vida cotidiana a través de la ventana de los hechos de Bagua16 producto de una practica política de desprecio, subvaluación e ignoración de la diversidad y los derechos17 , al punto de culpabilizar a las víctimas y condenar a los violentados y vulnerados sin asumir los costos de la desastrosa gestión pública.

Y como si estos hechos no fueran suficientes, se ha intensificado las medidas de silenciamiento a todo acto de protesta, cuestionamiento persiguiendo el pensamiento y la opinión de gremios y el movimiento social18. Colocándose al centro de la atención pública situaciones truculentas de crímenes pasionales o deceso de quien en vida fueron poco menos que nadie en la escena pública política, hasta el nivel del heroísmo nacional, como recurso distractor, en tanto que evidencias de innegable corrupción al interior del sistema que inclusive provocaron la caída de todo un gabinete ministerial, son dilatados en la perspectiva del cansancio, olvido, borrón y cuenta nueva, gracias a la magia de la propaganda y la publicidad19. Para ser desbordado nuevamente por nuevos sucesos, mostrando la purulencia del sistema por todos sus lados20. La corrupción e impunidad se pasean a vista y paciencia de tod@s.

En sinuoso terreno económico

La mayor crisis económica internacional que nace del corazón del capitalismo, cuyas exigencias ha develado que su paradigma de única opción es cuestionable, obligando a quienes lo sustentan y representan a ejecutar medidas contradictorias con su discurso y pilares de su naturaleza, asumir y remirar la debilidades debilidad de su sistema que pasa por reconocer la existencia de otros sistemas, aun cuando sea indirectamente o a medias palabras21.
Algunos expertos como Joseph Stiglish22 han sido directos en sus apreciaciones, así como un análisis centrado en el impacto de contagio, los efectos globales de recesión, sus consecuencias humanas, las dimensiones distributivas y de género desarrollado por la profesora Sakiko Fukuda-Parr23 , quien tomando como aprendizaje a las crisis económicas del siglo XX plantea la prioridad de proteger a los pobres y vulnerables, especialmente a las mujeres por la condición y posición que tienen en el mundo. Señala la necesidad de destinar un presupuesto internacional de ayuda para el desarrollo así como mantener los compromisos para las prioridades globales de enfrentamiento: a) el calentamiento global, b) la crisis la crisis de comida o la crisis energética, c) soporte del desarrollo del largo plazo contrarrestando la carga de desigualdad en las mujeres. La necesidad de remirar las políticas de consenso de 1980-90. Responder al desabastecimiento de alimentos y condiciones básicas para la vida, la seguridad de los más pobres, por cuanto es inaceptable las medidas de doble estándar para países ricos y países pobres 24.


En este contexto América Latina, ha mostrado diferente comportamiento al internacional, quien más creció fue Bolivia que decidió no adoptar la receta del FMI e impulsar una economía , sin embargo aun no ha alcanzado los niveles de países como Chile, Brasil y Perú que hacia presagiar el mayor crecimiento de los mismos en pleno contexto de crisis25. En el caso de Perú, el pronostico de menor impacto de la crisis no se cumplió debido a que se adoptaron políticas inadecuadas como señalaron los entendidos desde inicios de años fue el caso desde la opinión de Farud Matuck26, que según Jiménez se tradujo en 0.8% de crecimiento a diciembre del 2009, en contraste con el 9.8% del 200827. De este modo, Perú se transforma paradójicamente a un histórico crecimiento, en el mayor fracaso de la gestión económica mostrando lo efímero de su posición en la Región, mientras que México que concentra el menor crecimiento, consolida el fracaso de las políticas de doble discurso para países ricos y pobres28. En este contexto económico de la región y el mundo se debe leer con detenimiento crítico el informe del FMI a cerca de las perspectivas económicas en el mundo y el lugar que juega la región29.

La de nunca acabar una pobreza resistente y crónica

La pobreza no solo se mantiene sino incrementa en el mundo, entre otras razones por la escasa redistribución de la riqueza, junto al ensanchamiento de la tensión entre disponibilidad de alimentos y la producción agrícola para la energía. El impacto de ambas guerras y crisis económica, relacionadas umbilicalmente entre sí en sus motivaciones, se ha traducido en el incremento del hambre con una presencia de 1,020 millones a nivel mundial30 y que en América Latina y el Caribe es de 47 a 53 millones, una expresión de desigualdad en el mundo que muchos grafican de diversos modos31 pero todos coinciden en que la principal de sus causas es la inequidad. Según el Índice Global del hambre, si bien en las dos décadas del siglo pasado descendió, en la primera década del siglo XXI el hambre se ha vuelto a incrementar 32.

En el Perú, pese a los maquillajes estadísticos la pobreza que afecta es innegable uno de los indicadores mas cercanos como es el consumo alimentario de las familias tiene un incremento del 7% en el déficit calórico nacional (de 26% en el 2008 a 33% en el 2009)33, que se traduce en concreto en: 7.6% de menores de cinco años menos peso para la edad, 10.7% de menores de dos años con desnutrición global y el 24.2% con menor talla para la edad, cuyos costos se traducen en incremento de la morbilidad con un costo económico de 174 millones de soles (US$ 50millones), repetición escolar que implica un costo de S/. 34 millones de soles (US$ 10.2 millones), pérdida de horas hombre por enfermedad de S/. 4,677 millones de soles (US$ 1419 millones) y menos años de escolaridad a S/. 2,988 millones de soles (US$ 911 millones)34.

Situación que según Michael Porter tiene que ver con la insostenibilidad del crecimiento económico en el país, donde las políticas macroeconómicas no ha tenido como contraparte la inversión en recurso humano e infraestructura35, por cuanto debiera producirse un mayor compromiso del empresariado y desarrollar una mayor competitividad al mismo tiempo que el gobierno cumple con su tarea36 de invertir en capital humano. Sin duda existe resistencia a este tipo de análisis desde los implicados37 que apelan al crecimiento de indicadores cuyos datos sincerados seguramente podremos apreciar a fines del primer trimestre, puesto que las fuentes correspondientes aun no han publicado la evolución del 200938.

Los debates y propuestas de medidas respecto al hambre, desnutrición y mortandad del mundo quedaron en enunciados aun cuando estos fueron dramáticos como las conclusiones de la asamblea general de las Naciones Unidas respecto a la crisis mundial de la alimentación39, convocando a la lógica y el imperativo moral de ocuparnos de seguridad de comida desde una perspectiva basada en derechos, que desafía la inadecuada visión mercantil de producir comida para ganado y autos, en tanto que los hambrientos no pueden esperar hasta mañana, colocando al centro el papel de agricultura de poca comida, subsidios y regímenes injustos de comercio y la resistencia a asumir medidas concretas de los principales países que afectan el medio ambiente y el clima.

La profundización de la vulnerabilidad en la salud y la vida

Principalmente de los más pobres, la morbi mortalidad de niñ@s, mujeres y ancianos por problemas prevenibles y ampliamente controladas científicamente como enfermedades diarreicas, respiratorias e infecto contagiosas40. A ello se suma el incremento de la muerte materna pre y post natal que si para 1992 era una tasa de 260/100 mil41 en el 2009 información sincerada en parte revela que es de 240/ 100 mil42, significando a lo largo de 17 años se ha reducido en 1.18 que nos mantiene como uno de los países con el más alto índice de este flagelo, mientras que el debate de las políticas de acceso y uso anticonceptivos es hegemonizado por quienes jamás parirán nada ni estarán en riesgo de morbimortalidad materna salvo aberraciones legislativas.

Otro vértice tiene que ver con el crecimiento del índice de VIH/SIDA, el MINSA tiene como estadísticas 23,446 casos de SIDA y 36,138 de VIH, pero según OMS y ONUSIDA, existen aproximadamente 76,000 personas viviendo con VIH/Sida en el Perú, siendo la proporción de género 3 varones por 1 mujer43, cuyo riesgo adquiere condición de salud pública en la medida que los centros de atención especializada en niños 44 y madres 45, desbordando las fuentes de su origen así como develando el nivel de desastre en los poderes del estado para su resolución 46 y tratamiento.

Paradójicamente a este cuadro dramático de la salud, se produce un crecimiento de la industria química farmacéutica mundial concentrado y hegemonizando tanto un estornudo como la clonación de diversas especies incluyendo la humana, a cambio del enriquecimiento de los laboratorios, cuyos propietarios no son otros que los dueños del mundo cuyas arcas crecieron en el 2009 astronómicacamente, siendo una de su fuente principal la gripe del virus AH1N1, cuyas ventas se incrementaron en 203% 47. Una pandemia, surgida sospechosamente en la frontera norteamericano/ mexicano que desbordó sus relucientes muros fronterizos extendiéndose por el mundo con muchos entretelones de fondo 48.

Roche dueña del Tamiflú medicamento contra la AH1N1 en octubre anuncio expectativa de ventas de 2.650 miles de millones de dólares para fin de año en un contexto de creciente cuestionamiento de su efectividad 49. En el caso peruano el mercado de medicamentos es uno de los que mas ha crecido en menos de nueve años pasó de US$ 314 millones en 2000 a US$ 885 millones en 2008 50, de acuerdo con datos proporcionados por la asociación Acción Internacional para la Salud (AIS). Así la vulnerabilidad del lado que venga, sea en la salud, la vida y sus condiciones para algunos siguen siendo un buen negocio.


Lo económico antes que la vida, el hábitat y efecto invernadero mundial

La persistencias de los intereses económicos antes que nada extrapolado con los problemas del clima en el mundo es un evidencia mas de cuan determinante son los intereses económicos antes que los de la humanidad y el planeta, es el modo como ha sido tratado el problema del calentamiento global a lo largo del 2009 51, para finalizar el año sin haber logrado acuerdos ni compromisos sinceros de los principales Estados responsables del mayor porcentaje de emisiones pese a la conferencia realizado con esta finalidad 52. En tanto que los estragos del efecto invernadero se vienen sintiendo en todo el mundo afectando a los más pobres, donde los costos estimados por expertos como Nicholas Stern son próximos al 1% del PBI mundial y la perspectiva de un incremento de hasta 200 millones de personas afectadas 53.

A fines del 2009 un estudio del Fondo Mundial para la Naturaleza el consorcio Allianz, señala que el costo calculado para la costa noreste de Estados Unidos equivaldría a 5,4 billones de euros, mientras que en California se prevé una multiplicación por diez de los daños por incendios forestales, elevándose a un monto de 1600 millones de euros 54. En copenhague se estimó que el costo del cambio climático se asentaría en los países emergentes entre un 75 a 80% de los daños provocados por la variación del clima 55.

En América Latina la amenaza se concentra especialmente en los países andinos, debido a que la cordillera de los andes viene experimentando un deshielo acelerado de nevados 56, como sucede con el Perú que entre 1995 y 2005 la capa de hielo del Pastoruri se ha reducido en casi 40% 57. El informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, se proyecta que para el 2100 entre el 22 y el 62 por ciento de las tierras de Bolivia, Chile, Ecuador y Perú estarían degradadas 58.

Una de las consecuencias inmediatas tiene que ver con la escasez del recurso agua viene cobrando atención como derechos desde algunos estados como Bolivia, Ecuador y Uruguay para hacerlo parte de su constitución, mientras que la miopía de otros hacen que se opongan a esta iniciativa Argentina, Brasil, Colombia y Perú debido a los problemas con la exigibilidad de los pueblos que de ello puede derivarse en el corto plazo 59. Es decir que en nuestro país no sólo se es temerario sino torpe y a contra corriente, será porque se sigue imaginando que el Perú es Lima y aquí no ha llegado la sequía o el friaje que está en el sur, el diluvio en el norte y oriente del país. 


La equidad e igual oportunidad para todas y todos 

Según el Índice de Desarrollo Humano (IDH) el 2009 60, de 182 países que han sido medidos con indicadores de desarrollo del PNUD cuya data correspondiente generalmente al 2007 (el IDH 2008 correspondió en el caso del Perú al 2005), se distingue de los previos por haber incorporado la variable migración, una cuarta categoría de valoración y ensanchar el alto desarrollo de 70 a 75 países: muy alto desarrollo (20.8%), alto desarrollo (24.7%), desarrollo medio (41.2%) y desarrollo bajo 24 (13.2%). A diferencia del IDH 2008.
El Perú se ubica en general al interior de la categoría de alto desarrollo en el puesto 70 por debajo de todos los países de la región con excepción de Ecuador. Sin embargo a nivel de los indicadores de desarrollo independiente de la variable migración, permanece en el nivel medio en el puesto 78, habiendo ascendido 9 puestos respecto al 2008 donde estaba ubicado en el 87, mientras que el IDH apenas se ha movido en 0.033 (de 0.773 a 0.806). Las variables que han evolucionado favorablemente corresponden a esperanza de vida al nacer se ha incrementado en 2.7 (de 70.3 a 73 años), el porcentaje de letrad@s por encima de 15 años se incrementó en 3.8 (de 85.8 a 89.6) la matrícula en todos los años de educación básica se ha incrementado en 2.3 (de 85.8 a 88.1).


Respecto a los indicadores de género, vinculados con el empoderamiento de las mujeres, la proporción de legisladoras, altas funcionarias y directivas se ha contraído en 5% respecto del 2008 (34%) y la relación de los ingresos de las mujeres respecto a los varones se ha ensanchado de 0.55% en el 2008 a 0.59%. En A.L. persisten pendientes como la mayor rendición de cuentas de las prioridades para las mujeres así como la preservación de las culturas indígenas 61.

La Violencia contra las mujeres


Un indicador que no aparece en el IDH, tiene que ver con las diversas expresiones de violencia contra la mujer que en el mundo, donde 1 de cada 5 mujeres es víctima de violación o intento de violación en el transcurso de su vida, el 50% de de mujeres que mueren por homicidio, son asesinadas por su actual o ex pareja. Para las mujeres entre 15 y 44 años, la violencia es la principal causa de muerte y discapacidad, más del 80% de las víctimas del tráfico de personas son mujeres, más de 130 millones de niñas y mujeres han sufrido mutilación genital 62.

En las zonas de guerra los cuerpos de las mujeres se transforman en campos de batalla 63 no contabilizados ni sancionados como crímenes de guerra. Así mismo se ha establecido relación directa entre violencia contra la mujer y VIH/SIDA 64 al punto que en el 2009 las naciones unidas a través del ONUSIDA ha impulsado una campaña de acción conjunta en el mundo 65.

El nivel de riego por maltrato, subordinación y vulnerabilidad de la vida y el cuerpo de las mujeres en la región, nos transforma en una zona amenazante para la integridad de las mujeres, al punto que cinco de cada diez mujeres han sido objetos de agresiones 66. Los sucesos de asesinatos sistemáticos de mujeres en Juarez (México) 67, permitió que nuestra región visibilizara una situación de feminicidio, como acto de odio y desprecio por la vida de las mujeres 68 encubiertos bajo el formato de asesinato común, al igual que en su momento lo hizo respecto a la violencia contra la mujer en la Convención Belén do Pará. Las tasas de feminicidios 11.5 /100 mil mujeres mexicanas (2005), El Salvador 38.8 (2000-04) 69 Guatemala 4.4 superó ampliamente al 3.5 en EE.UU (1986-2002) 70.
Los estudios sistemáticos que den sustento al diseño de políticas en cada país se viene produciéndose en Bolivia, Ecuador, Guatemala, México 71, República Dominicana 72, Chile 73, junto a los destacados trabajos de Marcela Lagarte 74 y su batalla al interior del poder legislativo de su país 75 son una fuente de información importante. Pero sin duda es el estudio que CLADEM 76 realizó y del Consejo Procurador de Derechos Humanos 77 los que se traducen en referentes de inspiración para las diversas iniciativas nacionales que incluyan en su agenda esta problemática, algunos con compromiso político claro y otros tentativamente como sucede con el caso peruano.

En nuestro país la problemática de violencia contra la mujer, cierra el año relativizando su importancia en el ámbito del poder ejecutivo, legislativo y judicial. Donde los casos judicializados de mujeres sobrevivientes de la violencia política 1980-2000 se mantiene estancado 78, las esterilizaciones forzadas principalmente de mujeres andinas llegó a punto muerto 79, las mujeres denuncian la indiferencia del Estado respecto a la violencia sistemática de las mujeres 80, el fundamentalismo hizo carne del poder judicial y se eliminó de las políticas de salud 81 la anticoncepción oral del día siguiente 82, la persecución de l@s dirigentes amazónicos. El develamiento de la extensión de violencia familiar hacia la tercera edad 83, donde la mayor proporción corresponden a mujeres 84 adultas mayores especialmente desde sus hij@s.


En este contexto el Estado durante el año que culmina a dado respuestas a los diversos problemas de violencia contra las mujeres, dejando sobrevivir a un programa, minimizado en su concepción, denominación y capacidad presupuestal, cuyos aportes y avances se deben principalmente a sus operadores/as y a la creativa iniciativa de sus responsables, para trascender a sus estrecheces, explorando y sistematizando en dimensiones que desbordan a sus marcos institucionales. Evidencia de ello es la escasa infraestructura, equipamiento y recursos con el que cuentan para responder a las necesidades de una problemática que afecta al 50% de la mitad de la población es decir a su cuarta parte, donde hace falta un mayor compromiso y decisión política desde los lineamientos nacionales que se comprometa realmente con e cumplimiento de los objetivos del milenio y los compromisos asumidos con peruanas y peruanos así como con la celebración de convenios internacionales.

 Si bien los Centros de Emergencia de la Mujer se incrementaron en el 2008 en 74% respecto al 2007 (52) durante el 2009 se ha mantenido numéricamente en 89 mientras que el número de atenciones, se ha incrementado en el 2008 en 51.7% respecto al 2002. Sin embargo comparada la información disponible del 2009 (agosto) con el 2008 se aprecia una contracción del 18.3 puntos. Habría que preguntarse ¿Será cierto que las situaciones de violencia contra la mujer en el país se ha contraido? O será que la capacidad de apoyo que ofrecen los CEM es mínima para la dimensión de la problemática requiriendo no sólo ser receptora de denuncias, sino iniciar un proceso sostenido de atención, apoyo, prevención, sensibilización e información.


Pareciera ser por tanto que la capacidad de la respuesta institucional del Estado sigue siendo insuficiente y escasamente priorizado, puesto que la violencia contra la mujer no sólo persiste sino que se ha intensificado, al punto que entre el 2003 - 05 un estudio de Flora Tristán daba cuenta del feminicidio de 265 mujeres 85 con un promedio de 88 casos por año, que comparado con el registrado por el MINDES hasta mayo del 2009 que había alcanzado los 60 casos, hace prever que para fines del mismo año seria superado mencionado promedios, que será despejado con la publicación anual que el MINDES ofrezca.


Los logros del 2009, sin duda que los hay, como el hecho de la apropiación de su condición de sujeto de derecho por nativ@s amazónicos que no sólo se movilizaron sino se sostuvieron por mas de 60 días previos a los sucesos de Bagua sin llegar al clímax del conflicto, mostrando que mujeres indígenas mujeres y hombres no renunciarian a sus derecho 86 durante los acontecimientos y luego de los sucesos su voz no dejó de elevarse y colocarse al frente de la lucha 87. El resto prefiero dejarlo para que sean ustedes quienes añadan, precisen y apuntalen los puntos suspensivos.