sábado, 15 de julio de 2023

MI CUENTO ENTRE OTROS CUENTOS

A propósito del artículo recientemente publicado, confieso que Horacio Silvestre Quiroga Forteza era un ilustre desconocido en mi modesto universo lector de cuentos, quizás porque este género literario, saturó mi interés y curiosidad con los superhéroes, príncipes, princesas, monstruos, brujas y hadas, salpicados por la oralidad de cuentos andinos de mi padre y las obras de Abraham Valdelomar[1].

Abandoné definitivamente los cuentos, tras mi primera novela anticlerical de “Flor de Fago” de José María Vargas[2] que en mi imaginario de niña contradecía el mandato de conducta de los hombres de Dios, la autoridad y justicia, con mis lecturas de las diferentes versiones de biblia[3 como iglesias[4] fue adoptando mi abuela Rosa en su peregrinar hacia la institucionalización de su fe. Biblias  a los que me asomé apenas aprendí a leer para satisfacer la necesidad de mi abuela. Descubriendo sin mucha conciencia, pero sí literalidad, que los textos eran fuente de historias diversas según sus autores, necesidades, intereses, objetivos, vida, lugares y tiempos donde se escribieran.

Quizás por ello entre otras razones, fui tras las novelas románticas paralelo a los de cowboy, siendo aun púber, que también pronto agoté. Estos por predecibles en sus tramas antes que contradicción, donde el libreto era el mismo. Moviéndose entre avaricia/miseria, conquista/ expropiación, predominancia de la fuerza/poder, riqueza/pobreza, heroísmo/villanía, mujeres malas/santas, parejas marcadas por el abuso/ victimización, abandono/matrimonio y con final de “felices para siempre comiendo perdices”, sin más detalle de los posteriores naufragios, rupturas, tormentos, resignaciones y arrepentimientos a lo largo de la convivencia.

Ingresé a la adolescencia como lectora de novelas de ficción tipo Julio Verne[5] y misterio de Agatha Christie[6], Patrick Süskind[7], Edgar Allan Poe[8], Umberto Eco[9], Fiódor Dostoyevski[10]; seguido de los profundamente humanos de Jane Austen[11], Víctor Hugo[12], Antoine de Saint-Exupéry[13], William Shakespeare[14], León Tolstoi[15], Franz Kafka[16], Yibrán Jalil Yibrán[17], Gabriel García Márquez[18]. Quedando atrapada como en las noches de cuentos con mi padre, hermano y hermanas, con novelas indigenistas de mi país y región: José María Argueda[19]s, Clorinda Matto de Turner[20], Rosario Castellano[21], Luis Valcárcel[22], César Vallejo[23], Ciro Alegría[24], Manuel Scorza[25], por citar algunos, dado que en aquel tiempo leí todo lo que me cayera en las manos.

Entre mi ser y hacer de lectura tras lectura, cuando tengo espacio para el placer, me sigo moviendo entre el existencialismo inspirado en Jean Paul Sartre[26], el feminismo cimentado por Simone de Beauvoir[27], pasando por testimoniales e inspiradores como los de Isabel Allende[28], Gioconda Belli[29], Gabriela Mistral[30], Laura Esquivel[31], Marcela Serrano[32], Rosa Montero[33], Gabriela Wiener[34], Renato Cisnero[35]s, hasta los psicosociales/investigación/Conspiración de Julia Navarro[36], Laura Restrepo[37], Hermann Hesse[38], John Katzenbach[39], Ernesto Sábato[40], Dan Brown[41] y mágicos como el de J.K. Rowling[42]. Hallando detrás de las historias, sus historias tan reveladoras como el de Quiroga.

No leí a Quiroga como a muchos otras(os) cuentistas, sea por agotamiento de mi interés de niña o quizás mi alma se reveló a asumir los mandatos que iban apilándose detrás de cada cuento y leyenda para ser mujer según mi tiempo, contexto y condición. Cogiéndome de obras clásicas y contemporáneas cual tabla de salvación, para romper los designios y comprobar que cada persona es un proyecto, suelo decir por ello, que ‘fui salvada por los libros’, porque al concluir la última hoja de cada uno, aprendí a pensar en todo lo leído, extraer de mis emociones movilizadas y la razón comprometida, la lección y el aprendizaje.  

Tras bucear en los cuentos de Quiroga, esculqué en mi memoria, los lejanos cuentos tradicionales. Recordando a "El patito feo", que sufrió de rechazo y discriminación, para ser feliz cuando se convirtió en cisne, admirado y aceptado por quienes no lo querían. "Pinocho", que mintió para ser aceptado y miedo, sólo fue feliz y pudo hacer feliz al padre cuando se transformó en lo que no era. "La bella durmiente", condenada por la culpa de otros, salvada por ser bella y elegida por el príncipe que debía agradecer y ser feliz, sin importar lo que ella sintiera. "Blanca nieves y los siete enanos", condenada por otra mujer que envidia su belleza, salvada por un criado piadoso, al servicio y convivencia de 7 seres marginados hasta que un príncipe la salvara. 
Con mi mirada de hoy comprendo mejor por qué dejé los cuentos, puesto que en ellos, nadie diferente era aceptado debiendo transformarse en lo que esperaban que sea. En tanto la condición de las mujeres estaba marcado por la belleza como ventura/desventura, con atributos de maldad/bondad en las relaciones intra género (mujeres enemigas de mujeres por envidia), de bondad/belleza/felicidad entre géneros, para ser elegida, salvada y amada por un príncipe, aun cuando este fuera un sapo, ogro o jorobado.

También recordé los cuentos andinos de mi padre: Cayré, aquel donde el valor, fortaleza, fe y confianza del hombre en sí mismo le permitía vencer al demonio y apropiarse de su bien preciado como el oro. Achikay, una versión andina de Hansel y Gretel, cuyo sincretismo mostraba la pobreza extrema, donde el hambre es una condena que justifica desprenderse del hijo(a), que el amo bajo la figura de la bruja permite el canibalismo, siendo la curiosidad y valentía de una niña que recupera los restos de su hermano para ser socorrido por la mano de dios hasta la resurrección. Yuraj y Kori Huagra, para la conquista de la riqueza no basta la decisión, valentía, estrategia y arrojo, si se carece de respeto, cuidado del bien común y la ética. Allqu munay, el respeto y cuidado de la naturaleza, atribuyendo al perro el papel de compañero que alivia el tránsito descalzo del alma por un camino de espinas, limpiando con su cola el camino hacia el juicio de Dios.

Cavilé sobre mis recuerdos, reconociendo que, si bien dejé de leer cuentos, regalé muchos de ellos en versión moderna, que explica por ejemplo, las causas de la maldad de la madrastra y la posibilidad de analizarlo con mis nietas. Cuando ellas perdieron el gusto por los cuentos y su pensamiento lógico avanzó, retomé el formato oral al estilo de mi padre. 

A diferencia o quizás igual que él, inventándome cada cuento para esculpir lecciones, normas, valores y afirmaciones de ser quienes eran y con quienes convivían en su imaginario, especialmente tras enterarme de algún evento en su vida durante los días de semana que dejamos de vernos. Más de una vez, me pidieron que los escribiera, yo respondía que nos lo recordaba porque volaron tal como llegaron, ellas volvían a contármelo mostrando que se había acuñado perfectamente.

Recuerdo bien una de nuestras reflexiones, cuando Mayu tenía alrededor de 9 y Puñuy acercándose a 4. Yo me esforzaba por provocar en la mayor la reflexión alrededor del comportamiento conflictivo entre Esmeralda y Quasimodo, en tanto ella se tardaba en responder, la pequeña Puñuy habló alto, claro y fuerte. Graficando con precisión la conducta agresiva de él y la sumisión de ella, añadiendo mientras chasqueba sus deditos: “No has visto como él, le gruñe grrr, yo en el caso de Esmeralda, lo cambiaría por otro en un tris”. Con su hermana nos quedamos con la boca y ojos abiertos. Ella ya entonces prometía lo que hoy es, una púber son mucha agilidad mental y sensibilidad para percibir todo, con una crítica directa y precisa.

En este tiempo de pandemia y postpandemia, he vuelto a esta costumbre cuentera con Mía -mi hija gatuna-, mientras la distraigo para que el ungüento en las heridas de su alergia se absorba, cepillo su manto o toma la medicina, porque no resiste mucho tiempo en brazos si ella no ha elegido. He grabado algunos videos para mis nietas y por extraño que parezca, iniciado el registro de nuestra experiencia de convivencia, reflexión y aprendizaje a modo de “Historias de Mía”, pueda que en algún momento sean los cuentos que hubiera querido hallar además de los cuentos andinos de mi padre.




[1] Valdelomar, Abraham. (2001). Obras completas 1ª edición, Tomo II. Volumen 2, Ediciones Copé. Lima. ISBN: 9972-606-26-0. Recuperado 15 julio de 2023 https://cultura.petroperu.com.pe/biblioteca-virtual/obras-completas-tomo-i-abraham-valdelomar-2/

viernes, 14 de julio de 2023

TEXTO Y CONTEXTO DEL ESCRITOR(A)

 

En uno de mis grupos virtuales, se compartió un post[1] que sintetiza la biografía dramática del escritor uruguayo Horacio Silvestre Quiroga Forteza, subrayando la importancia de la biografía de autor para entender su obra acorde al contexto desde el cual escribe.

Mi primer impulso fue reaccionar comentando “demasiadas muertes y suicidios alrededor de una vida”, seguido del pensamiento reflexivo que me llevó a considerar que un drama extremo hasta lo inverosímil, suele activa el temor a la finitud de la condición humana tanto del autor(a) como sus lectores. Si los griegos se inventaron a un dios Thanatos, para transitar la vida y recibir la muerte como cierre y cúspide piadosa; para Quiroga la muerte que atravesó su vida, se presentaba como interruptus voluntario o casual cuasi esotérico, pinchando mi curiosidad.

La primera exploración en la magia de la red, mostró que se ha escrito alrededor de él y su obra al punto de la necrografía[2], dependiendo del cristal con que se mire y el interés que motive su lectura, sea un artículo periodístico[3] que generan más interrogantes, pasando por un trabajo de investigación biográfica [4]que reduzca la incertidumbre y aproxime a su historia, hasta el comentario informado y orientador de sus obras[5]. Cerrando con su producción literaria en lenguaje llano, para quienes se animen a leer electrónicamente[6] incluyendo su obra más asociada a su vida/muerte “Cuentos de amor, muerte y locura”[7].

En la línea del post que despertó mi curiosidad por Quiroga, importa saber quién es o era cada autor(a), para entender el contexto de su narrativa y la cantera que inspiraba sus obras. Los(as) escritores poseen historias humanas  asociadas con dramas familiares, personales y sociales como sucedió con Hans Christian Andersen, José María Arguedas, Virginia Woolf, Ernest Hemingway. Aquellos(as) que se superaron así misma(o) y sus obstáculos como Frida Kalo, Arianna Huffington, Nick Vujicic, John Nash. Hasta quienes vivieron intensa e incomprendidamente muriendo en la miseria y el olvido como Oscar Wilde, Edgar Allan Poe, Herman Merville, Franz Kafka, Friedrich Nietzsche. 

Los(as) suicidas como Quiroga, enfrentan durante su vida y luego de ellas la deconstrucción de su actuar, olvidando que al igual que todo ser humano que toma esta decisión sucumbe al peso de su  historia, padecimientos, frustraciones, incomprensiones, demonios y condiciones a los que añade su profunda sensibilidad y la angustia de su tiempo. El registro de casos es numeroso ver detalle en este enlace[8]. En el otro extremo, aparecen historias heroicas superando las desventajas de sus condiciones y diferencias[9], transformándose en referentes de inspiración para su época y pares.

Están quienes más allá de su voluntad, sucumbieron colectiva y personalmente al poder y pensamiento religioso de su tiempo como sucedió con los libros apócrifos en la biblia[10] y los códices Mayas (12 de julio de 1562)[11]. Junto a la intolerancia ideológica de la xenofobia nacista, que tomó universidades, espacios donde el libre pensamiento debía salvaguardarse -durante la segunda guerra mundial (1933)-, quemando obras de Karl Marx, Sigmund Freud, Erich María Remarque, Carl, von Ossietzky y Kurt Tucholsky, entre otros[12]. Y aquellos(as) perseguidos y arrinconados(as) por sus ideas, como Anna Politkóvskaya, Luisa Carnés, Guillermo Cabrera Infante, Mario Benedetti, Reinaldo Arenas[13]. Y el contenido de sus obras como Brench, Juan Gelmand, Salman Rushdie, Stefan Zweig[14].

También aquellas obras anónimas de autores invisilizados(as) queson quizas las más citadas y apropiadas,  nos remite al tiempo y contexto de historias personales y colectivas infructuosamente silenciadas mediante prohibición expresa o cultural, por ser incómodos para los poderes de su momento, su condición de género, clase y/o raza.  Joanna Russ  en su obra “Cómo acabar con la escritura de las mujeres” (1983)[15], descubre que las anónimas, fueron principalmente  mujeres, superaron la censura de ese modo para que su voz y pensamiento saliera a la luz en su condición humana,  esta sospecha de autores anonónimos feminizado es cada vez mayor[16],  seguido por quienes firmaron sus obras con nombre de hombres o fueron suplantadas por ellos[17]  hasta quienes recubrieron su nombre tras seudónimos[18].

La prohibición de obras por subversivos en su tiempo y contexto [19], hoy provoca una sonrisa, tanto por su contenido como por los resultados inversos de la censura  y destrucción. Puesto que sobrevivieron a sus detractores y fueron leídos por más personas de los que habrían alcanzado sin la censura.
La censura de obras, no sólo es historia de inquisidores y fundamentalistas, persiste hasta nuestros días[20] y pueda que más allá de ella, sea por su irreverencia, posición, contenido y significado. Por develar lo silenciado y encubierto, sus miserias, contubernios, convenciones. Por ser diferente a lo políticamente correcto. Bastará con interrogarse o provocar nuevas interrogantes al poder y el establishment[21] o sólo explicitar la doble moral de la normalización de lo negado para unos y permitido para otros.  Motivando lo contrario a la censura, ser leído con ahínco hasta el de la angurria.
Para quienes incrementa su curiosidad con un "No" o "Prohibido", va el siguiente enlace[22].



Algunas afirmaciones pueden ser abundados en detalle en los enlaces que aparecen ennumerados.

martes, 22 de noviembre de 2022

IN MEMORIAM DE PABLO MILANÉS ARIAS


Hasta siempre, como siempre y por toda la eternidad Pablo Milanés. Uno de mis grandes amores que pintó de poesía, canto, esperanza y utopía mi vida.

Me nombraré “Yolanda” 1 una y otra vez, puesto que “Yo me quedo”2 con todas esas cosas pequeñas silenciosas, que me recuerden “El breve espacio en que no estás”3.

“De qué callada manera”4 podré contar de cómo cerramos “La Puerta”5 y cantar sin ti, fundida en a noche “El amor de mi vida”6, mientras camine desconsolada confesaré “Cuando gané, cuanto perdí”7, mientras descubría que “La vida no vale nada”8 sino es “Para vivir”9 en y con “Amor”10 de adentro para afuera hasta “Cuando te encontré”11 como si fueras "El primer amor",12 mientras tú insististe con “Mírame bien”13, para seguir sorprendido mientras seguiamos arropando el pasar de los “Años”14, reinventando con angurria “La felicidad”15, mientras descubríamos como fluían los “Días de gloria”16 mientras nos quedamos con “Canto a la victoria"17 persistiendo sin claudicar en nuestros días duros de andar.

Desde “Cuando te encontré”18, nuestro caminar "No ha sido Fácil"19, tratando de ser, pensar y decir. Hasta cuando has nutrido mi “Amor de otoño”20, superando mis temores de futuro mientras intentaba que comprendieras que “Yo no te pido”21 la luna ni las estrellas sólo tu luz. Hasta cuando , me convencías con “Ya ves”22 cómo seguias pensando en mí, con celebración y a toda voz “Ámame como soy”23, mientras bailabamos al “Son de Cuba en Puerto Rico”24, confesándome que era “La novia que nunca tuve”25 o dramatizando que pasaría si te faltara “Si ella me falta alguna vez”26.

Como lo dijiste tantas veces tantas “El tiempo, El implacable, El que pasó”,27 hoy te aleja de esta dimensión mientras resuena el eco de “Amo esta Isla”28 y hasta tu último suspiro “Cuba Va”29 por encima de sus aciertos y errores. Se que así será “Para que Un Día Vuelvas”30, pueda que sea en un tiempo donde “Canción por la Unidad Latinoamericana”31 sea realidad y podremos tú y “Yo pisaré las calles nuevamente”32 de Santiago no más ensangrentado, mientras cantemos “Nicaragua”33, “Ojalá”34, “Te quiero porque te quiero"35, “Vengo naciendo”36.

Hoy que estás en "Paz"37, como quienes te antecedieron "Querido Pablo"38, me quedo con “Plegaria”39, mientras pienso en todos los “Queridos muertos”40 que te dolorieron y hoy vas a su encuentro. Te has ido sin claudicar y honrando a tu sentencia de “Pobre del Cantor”41 porque aun cuando decías al guerrero que “El poeta eres tú”42, tu poesía si bien fue canto fue resistencia por eso y más “Te quiero por que te quiero”43 , porque al igual que tú “Yo sé que un día tú vendrás”44 porque a diferencia de muchos viviste "Cual si fueras a morir mañana" 45, imaginaste partida y retorno como ha de ser mientras el "Tiempo pasa46" y tu sigues siendo como siempre fuiste "Yo soy un hombre sincero"47.



¡Hasta siempre Pablo! por toda la eternidad.
Vive tu vida perpetua con amor y alegría
como fue tu vida en esta dimensión

martes, 15 de noviembre de 2022

EFECTO DOMINÓ DE LA SENTENCIA A KENYI


Mi lectura esta vez intenta enlazar los hechos terrenales, políticos y legales con las leyes del universo, tras la sentencia de Kenyi y sus comparsas, continúa el proceso del dharma[1] para el pueblo peruano respecto al manchay tiempo. Si no se detiene, son tiempos de desprendimiento de nuestra dimensión de seres oscuros, permitiéndonos sanación y fortalecimiento, así como posicionamiento de seres y haceres de luz que nos proteja, inspire y anime.

Este es un proceso que se inició el 10 de abril del 2019, cuando el lado más oscuro que engendró al fujimorismo se auto eliminó, puesto que su ego no le permitió enfrentar y pagar en cuotas su deuda, salvo que su poder y nivel de maldad le hayan permitido burlar una vez más nuestra inocencia.

El poder e impunidad del fujimorismo pasa a su tercera fase de desmoronamiento como sistema, el primero fue la implosión del Banco de la Nación en el 2000 llevándose la vida de inocentes guardianes, aquel también fue una derrota simbólica de adentro hacia afuera, que llevó a la renuncia de Alberto Fujimori desde Japón, su país de origen.

El segundo fue, su obnubilación y escasa capacidad de aprendizaje y arrepentimiento, la soberbia y autolectura de seguir teniendo el poder, sostenido en el hechizo de la mente y recuerdo frágil de peruanos/as que le darían una vez más su voto y con ello el poder para seguir robándole. Su cálculo y los cantos de sirena cesaron cuando fue condenado a 25 años de cárcel.

La sentencia de hoy contra Kenyi Gerardo Fujimori Higushi, Guillermo Bocángel, Bienvenido Ramírez y Alexei Toledo. Como consecuencia de un acto de dolo con voluntad propia corromper a un funcionario y servidor público con promesa de donativo, ventaja o beneficio. Bajo el cargo de tráfico de influencias agravado en el marco del caso Mamani Videos[2].  

¿Cuál es el impacto de sentencia de Kenyi?

El impacto de esta sentencia tiene un efecto dominó que afecta/beneficia a involucrados/as directa, indirectamente y quienes son víctimas de daño colateral.   Intentaré realizar una pincelada de lo primero que visualizo:

  • a)       Alberto Fujimori, inicia el enfrentamiento de su Agama karma[3] en primera persona y el incremento en pago de su deuda con moras e intereses, por seguir produciendo situaciones de dolor y amenaza desde la prisión, además de mostrar su gran apego material y no arrepentimiento, basta ver que hasta la fecha no ha retribuido un sol al Estado.  Para saldar su deuda, el universo le cobra hoy y aquí, por el lado más doloroso a un padre, condenar a su hijo amado, engreído y fiel por su culpa, así como por la culpa de la hermana al ser perfecto a imagen  semejanza que el construyó, una vez más la caída se produce desde adentro, esta vez desde el seno a familiar, el llamado a amarte, protegerte y cuidarte.  
  • b)      Kenyi inicia un proceso de desprendimiento de su propio karma, puesto que el delito por el cual es sentenciado, si bien es producto de acto personal, no fue para acumular más poder para sí, sino para el otro, la gestión de la libertad de su padre, independiente de quien era para el universo es un acto de amor y eso germina al dharma.
  • c)       Kenyi, si es inteligente y recurre a la reserva de su mitad a más de la cultura oriental que posee, dejaría de lado las lecciones y aprendizajes del fujimontesinismo, aprendería la lección y su aprendizaje le permitirá, crecer tras haber saldado su deuda, en el altar del sacrificio como hijo a manos de la hermana. Cuya daga fue envenenada con la soberbia, ambición, maldad, cálculo y traición. Por cuanto la cuota de su propia responsabilidad por el acto de su delito palidece. Es joven y puede lograr una resiliencia y generar su propio dharma, si no da cabida al rencor y venganza.
  • d)      El efecto dominó de la sentencia Kenyi, implica que todos/as o la mayoría de involucrados/as en el delito, tendrán que salir de su invisibilidad, serán enjuiciados, exhibidos, sancionado y sentenciados/as, pudiendo ser un buen ejemplo que no basta robar y hacer algo, sino es necesario ser honesto/a.
  • e)      Por primera vez en el país, más de un ministro de PPK irá a la cárcel, seremos testigos de cómo tras más de 40 años cae un alfil de la Derecha Bruta y Achorada (DBA), como aquel que, siendo periodista con manejo de la economía, terminó como cualquier mercachifle del poder público, ofreciendo el oro y el moro a cambio de una traición y con lizura.
  • f)        PPK irá a acompañar a Fujimori en su casa de campo como preso de lujo. Siendo el segundo presidente peruano en prisión, pagando su karma con retraso y mora de más de medio siglo,  una deuda girada al país durante el primer gobierno de Fernando Belaúnde Terry, hoy lo hará en primera persona, cuando más duele e impacta la restricción de libertad, como sucede con la ancianidad. Pero así son las leyes del universo, infalible.
  • g)       Fujimori recibe un doble golpe, la sentencia a su hijo por el poder judicial y los efectos de una trampa política de su hija, sin importar el medio sino el fin, evidenciando que aprendió bien de él y lo superó. Primero lo sacrificó a él retornándolo a su condición de delincuente encarcelado. Y hoy acaba de encarcelar a su hijo. Si resiste y sobrevive al doble golpe, será testigo de aquello que se le viene a Keiko.

Keiko, la artífice de este impacto dominó, realizó su propio camino con gran dedicación y esmero, incrementando la dimensión de su karma a la máxima potencia, ergo su factura será mayor, sólo debemos esperar un poco más, para observar cómo se concreta la ley del universo.

  • a)       Tendrá que resarcir haber traicionado al hermano usando en su favor sus debilidades y prácticas, siendo traicionada a su vez por aquellos/as más cercanos y perdiendo definitivamente el amor fraterno.
  • b)      Con su sentencia, liberará y permitirá el descanso de la madre, de la cula y dolor por haber educado poco y reducido su condición de modelo, permitiendo a la hija, construirse a imagen y semejanza del padre. Donde nada ni nadie importa, si se atraviesa en su camino de poder, venganza y locura.
  • c)       Iniciará con su condena  y la experiencia del encierro, el pago de su karma previo y aquel que en este tiempo y dimensión alimentó con celeridad, premeditación y ventaja en su breve tiempo de vida, porque es una mujer aun joven con posibilidades de arrepentirse, enmendar y cambiar.
  • d)      Si no aprende la lección, se afirma en su maldad, abrazada a su ambición y enajenación por el poder, para vivir de un enriquecimiento ilícito y actuar con impunidad. Sin duda alguna, iniciará una organización criminal en la cárcel que la podría transformar en una Yakuza de las más letales del siglo XXI.
  • e)      Mantendrá el manejo de los hilos de su banda criminal asentada en el congreso, pululando por las instituciones y otros poderes, esperando la mejor oportunidad de dar un zarpazo y arrebatarnos algo de posibilidad.
  • f)        Mientras el dharma como país se asienta, crece y afirma, es mejor que su sentencia sea la mayor que se corresponde con sus delitos, en justicia con el padre, sea mayor a la sentencia del mismo, porque todo lo que se hace se paga 7 veces 7.
  • g)       Podría ser que la experiencia real de estar juzgada, sentenciada y encarcelada un buentiempo, que si bien no la disuade, sí reduzca sus fuerzas y el peso de su maldad con el tiempo.

La lectura de la sentencia a Kenyi y el registro de la misma (escrita y audiovisual), nos muestra descarnadamente cómo funciona una organización criminal asentada en el poder Legislativo y el poder Ejecutivo. Grafica como se produce la corrupción haciendo que perdamos la inocencia asomándonos al interior de la caja negra donde se produce, funciona y reproduce a corrupción, eso nos beneficia si queremos cambiar nuestro modo de elegir autoridades y comprometernos con el Estado, organizándonos y haciéndonos militantes activos, efectivos y actuantes en los partidos políticos, sin reducirnos a ser parte de la comparsa o vender nuestra firma por un plato de lentejas, un paquete de galletas o un táper.

Unamos nuestras energías, para que esta dharma a favor del país, permanezca y crezca generando el pago de las deudas energéticas de seres oscuros que impiden un buen vivir a las buenas personas empobrecidas pero dignas y con sueños. Por el descanso de quienes se fueron a consecuencia de sus actos y aún deambulan en nuestra dimensión esperandojusticia. Por la posibilidad que plasmen su hacer los seres de luz y las/os indignados/as de hoy, permitiéndonos a todos y todas vivir y morir en paz con dignidad.

miércoles, 2 de noviembre de 2022

IN MEMORIAM LUIS LLONTOP SAMILLÁN

Querido Luis LLontop Samillán, acabo de enterarme que partiste al infinito, incrementando mi dolor de este tiempo exigente de ausencias sin despedida convencional. Mis seres amados se fueron en profunda privacidad, dejándome el recuerdo de lo que fuimos y tuvimos. Tiempo que me ha enseñado a sustituir nuestros ritos ancestrales por el registro de la memoria de quienes fuimos juntos, el significado y regalo que esta vida me dió para ser parte de mi historia.

Lucho como siempre te llamamos, llegaste a mi vida en tiempos que la tuya se iniciaba en la aventura del matrimonio. Andabas como cascabel por todos los ambientes de la institución donde trabajábamos, haciendo de cada acontecimiento fiesta y colocando alegría, todos decían: "está felizmente casado, hasta que pase el tiempo y su carnaval de dos se agote".

Te conocíamos nada entonces, puesto que poco a poco te fuiste descubriendo como quien eras, un ser desbordante de alegría, animosidad, colaboración y positivismo. El tiempo pasó y la fiesta siguió contigo, te afirmaste y confirmaste como pareja y mantuviste la actitud de recién casado todo el tiempo. Te hiciste padre, en tiempos donde aún no se ponía en cuestión la paternidad bajo el rol de proveedor y patriarca. Pero tú lo hiciste desde la práctica, decidiendo que ser padre era mucho más que ejercer el rol tradicional socialmente adjudicado y hereditariamente impuesto.

Solías decir que todo esfuerzo era muy pequeño para hacer de este mundo mejor, que no podemos ser luz de la calle y oscuridad de la casa, que el cambio empieza en nosotros, los hijos, la pareja, la familia, parientes y amigos.  Te rodeaste de quienes comulgaban tu fe, principios, valores y prácticas, jamás cruzaste hacia la otra vereda, por innecesario. Para ti, la eliminación de la pobreza pasaba por que cada uno de nuestros actos fuera en contra de una condición injusta, no creada por Dios, sino por otros seres humanos que necesitad apropiarse de aquello que les hace falta a otros, pero sobre todo, por una práctica de vida cristiana.

Entre nos, cada experiencia de trabajo compartido era una oportunidad de aprendizaje, te asombrabas y celebrabas ante  la metodología, las técnicas, el procedimiento y nuestra forma de relación con las organizaciones de mujeres y asentamientos humanos del cono norte. Solías decirme: “Ahora entiendo por qué te dicen la reina de los comedores, realmente te aman, no porque hagas filantropía, sino porque cada reunión es una oportunidad para cambiar personal y colectivamente. Yo que te creía tan dura, porque tu equipo te suele decir bruja, en realidad eres hechicera”.  Le respondía, que mejor me quedaba con bruja ya que así nos habían condenado a quienes somos respondonas y pensamos por cuenta propia.

Eran tiempos de nuestros desencuentros espirituales, tu llegabas y yo partía. Siempre recordaré la firmeza de tu ser fiel en todas las dimensiones. Desde tu natal Chiclayo, te había movido la fe de tus ancestros, que te trasladó a la capital y fuiste a sumar ese movimiento de UNECXS que yo hallé en proceso de decadencia. En cambio, a ti te había fortalecido en la teología de la liberación, siendo fiel discípulo de Gustavo Gutiérrez. El trabajo fue el espacio para la afirmación y profundización en tu fe, credo y compromiso religioso, en tanto las comunidades cristianas por donde transitabas y tu familia eran los pilares que te sostenían y alimentaban.

Nuestras largas conversas por reavivar la llama de la práctica institucionalizada de fe en mí, lejos de conmoverme me afirmaban en que mi partida y distancia era sin retorno, había transitado y agotado el camino de la reflexión y contemplación, mi mirada y compromiso era de cambios más profundos.

Recuerdo como si fuera hoy cuando una de esas noches, salíamos de una comunidad con trabajo coincidente, luego de un hecho doloroso de ver la pobreza extrema. Te dije con tanta rabia que: “Si nosotros no cambiábamos las condiciones estructurales de nuestra sociedad, hallaríamos tantas Luz, Marías, Juanas y Domitilas, cayendo día a día en la tuberculosis, como multíparas anémicas con escasa distancia entre uno y otro hijo, desnutridos y desnutridas, muriendo víctimas de una enfermedad respiratoria o diarreica, por el hecho de haber nacido en la pobreza y estar condenado a serlo hasta su quinta generación. Que la misa y catequesis para seres dolientes o las acciones filantrópicas sólo hacían extender y sublimar su sufrimiento”.

Tú me miraste detenidamente, te pusiste serio como pocas veces y susurraste: “Hay un plan de Dios para cada uno”. Yo asida de Sartre te dije: “No uses a Dios, menos a sus designios. Despojándonos de ser y hacer nuestro proyecto de vida. Liberando a los culpables de esta situación con impunidad, y para que nosotros, tranquilicemos nuestras conciencias luego de asomarnos al espanto, diciéndonos que algo hicimos y el resto es trabajo de Dios. Para   dormir cada noche, ese Dios con rostro humano sigue sufriendo en cada una de las personas que habíamos visto ese día, al igual que ellas, muchas otras personas desde hace veinte siglos”. Bajaste más la voz y dijiste: “Mujer de poca fe y gran sabiduría, ahora entiendo por qué te dicen bruja”. Alejando mi pesimismo y tristeza de aquella noche.

Cuando la vida nos distanció de los haceres compartidos, nos hallábamos siempre en las mesas de concertación, las marchas, celebraciones de jubileo y las despedidas de amigas/os compartidos. Recuerdo que una vez nos hallamos a fines de los noventa en uno de esos eventos coincidentes, yo tenía el cabello largo a diferencia de cuando trabajábamos juntos. Sorprendido me dijiste: “Caty, que hermoso cabello lo tenías bien guardado, hoy te has vestido de fiesta”. Yo te respondí, que en los tiempos del trabajo compartido, eran tiempos de batalla, sin espacio para lo personal porque el amor propio y autocuidado, requiere también de un tiempo. Que en este de libre albedrío, me había reconciliado con mi pelo y dejado que se exprese. Respondiste, "siempre que nos encontramos recojo gotas de aprendizaje por eso, es mágico coincidir por el  azar de la vida de tanto en tanto". Yo te dije, “querido Lucho, mientras compartamos los mismos valores, aun con distintas prácticas y preferencias, siempre nos hallaremos”.

Y así fue, siempre nos hallábamos para el intercambio como el abrazo y risa guardada. Hoy deseo que en el nuevo estado en el que te encuentras, nos volveremos a encontrar, puesto que en esta dimensión tú ya concluiste con tu tiempo habiendo logrado un buen vivir, grandes amores, amigos/as entrañables con quienes construiste tu historia. Teniendo espacio para acoger y compartir con quienes coincidimos un trecho de nuestro andar. El mío también ha de llegar cuando sea su momento.

Lucho querido, te recordaré con esa sonrisa y alegría que hacía de cada ambiente fiesta y cada reencuentro oportunidad para recrear la vida. Mientras nos volvemos a hallar, me acompañará lo vivido y compartido, en tiempos aciagos sin perder la esperanza, incrementando nuestra energía cuando más exigente y amenazador era el contexto. Me quedaré con el último abrazo para retomar el andar y el intercambio de amistades en una nueva marcha de protesta.

Ve amigo al encuentro de ese Dios con rostro humano que elegiste, a quien imitaste y dedicaste cada uno de tus actos con devoción, regocijo alegría y danza al estilo de Salomón, dejando tu legado de buen cristiano, ser humano, padre y esposo a tus hijos, quienes multiplicarán tus enseñanzas y sus aprendizajes, reinventándote en sus estilos, de modo que tu ser y hacer perdurará en esta y otra dimensión.


Un abrazo como los tantos intercambiado, hoy en el plano etéreo.

Descansa en paz y de Dios goza querido amigo.

Mi solidaridad con tu familia, especialmente tu gran compañera Gladys e hijos, en estos momentos trascendentes.