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martes, 2 de julio de 2024

IN MEMORIAN A MARGARITA MARÍA OSTERLING SALAS

 

Tomado del Muro de Margarita Osterling 
 
Estoy consternada, acabo de conocer que Margarita María Osterling Salas, falleció cerrando junio del 2024[1], antes de cumplir los 52 años el 11 de este mes, el mismo día del cumpleaños mi prima Irene que también partió previamente.

Una nueva partida que se suma a otras más, que entristecen mi alma, a lo largo de este nuevo siglo, acentuándose con la pandemia. Para quienes se van, sólo ellas(os) experimentaron estos cambios y para quienes permanecemos, la diferencia antes y después de la pandemia, es la despedida.

El viernes pasado en una asesoría, a dos psicólogas una en proceso y otra especializada en gestión empresarial, me preguntaron, cómo aprendí y desarrollé profesionalmente multidisciplinariamente. Respondí que fue más allá de las aulas, en interacción con otros profesionales en el desarrollo de experiencias concretas de trabajo, una de esas profesionales y gran persona fue Margarita, a quien conocí cerrando la primera década del siglo XXI, cuando inicié el dictado de cursos en la Dirección de Educación Continua de la PUCP[2]. En aquel tiempo el empleo de los recursos virtuales se producía, en una plataforma de emisión y recepción, unido al correo electrónico de cada estudiante.

Del muro de margarita

Ser docente online fue todo un proceso de aprendizaje con un equipo formado por Margarita María Osterling Salas como experta pedagoga en el empleo de herramientas y presentación de contenidos, junto con Mario Guerrero Azabache en el uso y manejo de los recursos virtuales. Asegurando que mi conocimiento como experiencia en evaluación y monitoreo aplicado a la investigación[3], fuera desarrollado como aprehendido, para efectiva y eficientemente ser aplicado por profesionales nacionales e internacional.

En mi rol de profesora de especialización, fue mi responsabilidad producir, generar e impartir conocimiento ad hoc a cada participante, pero también, fui aprendiz de Margarita y Mario en pedagogía, gestión y soporte de cursos online, así como de las exigencias y oportunidades de cada estudiante para aplicar sus aprendizajes en las diversas áreas de desempeño profesional.  

En ese espacio académico, tuve la oportunidad de conocer la dimensión humana de Margarita, cuyo espíritu de permanente ánimo, positividad y disposición ante mis preocupaciones sobre el real de aprendizaje de las(os) estudiantes bajo la modalidad virtual, nos impulsó a explorar en el empleo de nuevas estrategias, herramientas y prácticas por explorar en el 2010, como sucedió con el aula virtual que hoy es una herramienta cotidiana.  Evidenciado su búsqueda por ampliar la bastedad de la práctica pedagógica unido a su gran capacidad de innovación en el campo de la educación para nuestro país.

Margarita no se conformó con una experimentación de experimentación del aula virtual en la educación online, sino que se ocupó en que la misma fuera compartida y replicada por profesores universitarios de la PUCP, a nivel nacional e internacional, incluyéndolo como contenido del primer encuentro de profesores de educación online, comprometiéndome en la exposición y asumiendo ella la elaboración de la ayuda visual. Un registro de ello, es la foto de mi correo electrónico, que hoy es parte de su memoria.

Si bien es práctica cotidiana en la PUCP, el empleo de fuentes de información y referencias confiables, igual que el cuidado del derecho de autor, pero fue Margarita quién me animó a tomar en aquel entonces, cursos de propiedad intelectual y de patentes, evidenciando su holística ocupación de docencia, que incluye la formación de estudiantes y sus profesores.

Margarita, tras un periodo de labor en formación universitaria donde aportó al continuo desarrollo capacidades y competencias pedagógicas desde una perspectiva educativa integral e intercultural, considerando la especificidad de cada estudiante[4] para asegurar el ampliamente de las brechas de acceso y empleo de recursos digitales. Desde su labor de asistencia a equipos de investigación, incluyó estas dimensiones en cada disciplina con la que colaboró[5]. 

Del muro de Margarita
Especializándose en la producción de contenidos para el desarrollo de pensamiento crítico en las(os) estudiantes[6],  de las diversas partes del país desde su apuesta por una Educación Alternativa Intercultural. Aportando al desarrollo de contenidos para la educación pública a nivel nacional, tanto para estudiantes[7]  como para la práctica de las(os) docentes[8]. Llevándola a proyectarse hacia una experiencia de trabajo rural en la extensa provincia de Urubamba del Cusco, formando parte de la Unidad de Gestión Educativa Local de Urubamba- UGEL. Tarea que queda trunca, con su partida inesperada en esa localidad.

Margarita Osterling partió cuando menos lo esperaba y nos imaginábamos, por esos designios del universo y la finitud inesperada de la vida, para cada ser humano.

Antes de la pandemia, era una llamada telefóniica que me unía a la comunidad de parientes, amigas y amigos.  Despedíamos a cada una(o) colectiva y personalmente, recordando y nombrando nuestro modo de relacionarnos, convivir, disfrutarnos, amarnos, cuidarnos, aprender juntas(os). Ese recuerdo entrelazaba aún más, las relaciones con quienes éramos amigas(os) mutuos, actualizaba nuestros compromisos y promesas de mayor acercamiento, atención y comunicación. Reiniciando prácticas suspendidas como el compartir algún espacio coincidente, algún fin de semana, celebrar cumpleaños, con mayor insistencia cuanto más sumábamos al calendario y reconocíamos el amenguamiento del mañana, viviendo cada oportunidad como si fuera el último, creando nuevos recuerdos y aliñando mejor nuestro amor.

Muro de margarita
Las partidas desde marzo del 2000, han reconfigurado nuestras despedidas, durante los dos primeros años de la segunda década del siglo XXI en contradicción con el desarrollo, ampliación y accesibilidad a la tecnología digital de información, ampliado, renovado, facilitado la conexión y comunicación sin límites de distancia ni espacio. Nos enteramos de quienes partieron en la red, e parte eso es bueno, porque algunas veces estamos a tiempo para nuestro rito presencial de despedida. En otras, generalmente nos toca de golpe, sin más detalle de lo sucedido, y en muchas de las mismas, varadas en el dolor, puesto que no sabemos si es prudente o no preguntar a sus deudos.

Nuestras despedidas presenciales a quienes parten se han reducido de cinco personas a los más cercanos, aproximándose a los sepelios privados de personajes públicos que deben irse en privado, porque no es posible manejar la masividad, noticia y poco o no conocidos de sus parientes. Contradicción que se inició con la cuarentena por la pandemia del covid19 donde se desconocía su causa y el modo de contagio, para persistir en pospandemia, por una serie de razones que dilucidaremos en algún punto del futuro.

Despedirnos de nuestros seres amados y cada una de las personas significantes en nuestra historia de vida se ha reconfigurado, extendiéndose por más tiempo la tristeza al no ser parte de los ritos de despedida, la posibilidad de compartir el dolor, retomar las relaciones de los deudos con las amistades desconocidas del difunto(a), en algunos casos, por la proximidad generada por la red, nos conectamos con algunos parientes, principalmente hijas(os) e interactuamos reconociéndonos y/o compartir recuerdos.

Cuando converso con algunas personas sobre esta nueva experiencia de despedir a sus seres amados, suelen decir que tienen la sensación que el alma de sus difuntos sigue rondando en sus vigilias como si estuviera en sueños o tener sueños como vigilias. Con las(os) más cercanos hemos quedado en reeditar ritos para que quienes partieron y nos toque a nosotras(os), nos vayamos en paz, reconozcamos que es tiempo y quizás aprendamos nuevas formas de seguir conectadas(os).

Como he señalado en más de un escrito, en mi caso aprendí a despedirme de mis seres amados y de luz además de sentir, pensar y sufrir, mediante el escrito de nuestra historia compartida, para en parte, perpetuar digitalmente el registro una micra de sus pasos en este tiempo y dimensión que fue compartido conmigo como fue mi relación con Margarita, profesional de alta calificación, gran disposición, talento y calidez, creando un espacio grato y de confianza para el trabajo de equipo difícil de hallar en tiempos de labor estresante y cuasi impersonal.

Querida Margarita, que tu alma quede en paz y dicha, como fue tu vida creativa, sonriente, persistente, entregada al servicio de cambiar las condiciones del país desde una educación inclusiva, el amor a tus hijos y familia, la transparencia y sinceridad en tu amistad y relación esperanzadora  con este plano.

¡Buen viaje astral e infinito querida Margarita!



[1] UGEL Urubamba (28 junio 2024) Comunicado del fallecimiento de Margaríta María Osterling Salas. https://www.facebook.com/photo/?fbid=901327502010181&set=a.449817903827812&locale=en_GB

[2] Pontificia Universidad Católica del Perú. Sobre Educación Continua. https://www.pucp.edu.pe/educacion-continua/sobre-la-formacion-continua-en-la-pucp/ 

[3] Curso de Especialización en Investigación cualitativa aplicada al monitoreo y evaluación de proyectos sociales Profesora Catalina Salazar Herrera https://videos.pucp.edu.pe/videos/etiqueta/dimdim

[4] Osterling Salas, Margarita; García Talledo, Herminia; Sánchez Ortiz, Daniel (2012). Desarrollando capacidades y disminuyendo la brecha digital: una experiencia de formación con estudiantes de educación Asháninkas, Nomatsiguengas y Yaneshas de Río Negro. Informe Final: Fondos Concursables Administrativos. Recuperado 2 julio de 2024 https://dars.pucp.edu.pe/proyectos/desarrollando-capacidades-y-disminuyendo-la-brecha-digital/equipo/

[5]  Olivera Cárdenas, Luis Humberto et al.    (Coordinadora). (2011-2012). Hacia la construcción de un diálogo intercultural en la educación superior: procesos, gestión y saberes ashaninka de la corporalidad, etnicidad y medio ambiente. Recuperado 2 julio de 2024 https://textos.pucp.edu.pe/pdf/1607.pdf

[6] Osterling Salas, Margarita. (16 dic 2018). Introducción al pensamiento crítico. Recuperado 2 julio de 2024 https://es.slideshare.net/slideshow/introduccin-al-pensamiento-crtico-126061472/126061472

[7] Galarza Fernández, Gracia Fernanda; Osterling Salas, Margarita. (2020) Comunicándonos.  Seguir aprendiendo. Dirección General de Educación Básica Alternativa, Intercultural Bilingüe y de Servicios Educativos en el Ámbito Rural (Digeibira) Dirección de Educación Básica Alternativa (DEBA). Recuperado 2 julio de 2024.  https://repositorio.perueduca.pe/recursos/c-textos-escolares/intermedio/comunicacion/comunicandonos-3-intermedio-texto.pdf

[8] León Zamora, Eduardo. (2017). El fenómeno ECE y los efectos en las prácticas docentes. Lima: Tarea. Ediciones originales: Margarita María Osterling Salas. Recuperado 2 julio de 2024. https://www.grade.org.pe/wp-content/uploads/FORGE_El-fenomeno-ECE-Eduardo-Leon.pdf   

viernes, 9 de septiembre de 2022

IN MEMORIAM MERCEDES CAMBORDA VALENCIA


Mercedes Camborda Valencia, amiga, compañera, cómplice, alma blanda y de fe inquebrantable, acabo de saber que partiste a esa dimensión donde se deja de padecer el dolor físico, donde el sistema nervioso deja de transmitir sentimientos, sensaciones, emociones y padecimiento a las diversas dimensiones del cuerpo vivo y nuestra condición humana. Como sucede con la intensidad del dolor que provoca el cáncer, haciendo que aflore en su proceso aquello de lo que estamos hechos(as).  Hoy eres un cuerpo etéreo, que es y se desplaza, como te place.

Conocí a Mercedes allá por los años ochenta del siglo XX, cuando ella apenas había alcanzado la mayoría de edad, se hizo de una profesión inexistente en la era digital de este siglo XXI, gracias a Dora la Computadora. Era una secretaria recién graduada, pero master en cuestiones de trabajo colectivo, comunitario, voluntario y solidario desde la comunidad cristiana de Magdalena del Mar.

Ingresó a la institución donde laboramos juntas por cuasi una década, ella toda su vida, primero bajo el brazo aplastante de una dirección exigente, ambivalente, en proceso de su propio descubrimiento y afirmación. Puesto donde a momentos se sintió acogida y otros sobre cogida. En honor a la verdad, cuasi todas las secretarias que pasaron por el mismo puesto, tuvieron una experiencia similar, desde la heroica Milene, pasando por mi contestaria Roxana hasta la sinuosa Paty, que por poco más se hace de la dirección.

Yo era parte y a momentos coordinadora de un área, donde el poder era resbaladizo al punto que se mantenía bajo la fórmula de coordinación colegiada y dirección rotativa, una invención en la gestión institucional cuando no se puede ceder poder. Un área temida por otras y cada uno(a) de las cien personas a más que laboran en ella, pueda que por estar integrada de mujeres profesionales recién egresadas, con tercio superior, dispuestas a comerse el mundo y tomar el poder por asalto.

Con un método de intervención sistemático de diagnóstico, programación, ejecución, monitoreo, evaluación y sistematización, con resultados esperados e impacto favorable (insumo para nuevos proyectos). En contraste con otras áreas sostenidas en el método de ensayo error,  la educación popular de  aprender haciendo, la exploración y hasta la utopía de la construcción de comunidades como unidades vecinales con servicios colectivos, cuasi Kibustz[1], nunca olvidaré los objetivos de 5 hojas en el área urbana o los festivales de salud.

Como equipo, nuestra capacidad de propuesta e interlocución, nos transformó en área empoderada y hasta zona liberada que debía ser consultada, incluso -por más de una dirección autoritaria-. De modo que mi primera relación con Mercedes quién cumplía directivas de dirección, fueron entre formales, tensas hasta incómodas.  Situación que se modificó al conocernos más y consolidó cuando dejó de ser secretaria de dirección para formar parte de otra área.

Cuando la conocí, me impresionó la síntesis de contradicciones en su ser, como la conjunción aparente vulnerabilidad física, junto a la firmeza de carácter. Su nerviosismo controlado por una sonrisa amplia. Su capacidad de negociación con aparente condescendencia. Su solidaridad y maternalidad, disimulada con la gentileza. Era una joven delgada cuasi a punto de quebrarse, de ojos negros brillantes y traviesos, resaltados con un delineador negro, piel pálida cuasi transparente y cabello profundamente negro. Por eso la rebautice como Morticia (de los locos Adams), a ella le encantaba que la llamara así, de modo que nuestras vidas y amistad se deslizo entre Morticia y Bruja como me nombraba, por el espanto que sintió ante nuestra primera coordinación.

La amistad se expandió cuando dejé la institución, iniciándose nuestras pijamadas, terapias, cuitas, salidas, encuentros y desencuentros. Haciendo camino al andar, lo laboral dejó de ser el centro hasta cuasi difuminarse, salvo las crisis que ponían en riesgo su permanencia o asesoría a sus nuevos proyectos. Yo la calmaba, recordándole que por su fidelidad se había ganado la condición de socia, al que renuncié cuando llegué a mi techo. Recolocando al centro nuestra amistad, sueños, disfrutes y humanidad.


Veníamos de ciertas prácticas comunes y cuasi las mismas historias que nos atraviesas a la mayoría de las mujeres latinas, nacidas a lo largo de la segunda mitad de siglo XX. Ella era la típica mujer que asumió su rol del cuidado del otro a costa de sí misma, en sus diversas manifestaciones. Desde joven puso el hombro en casa, para progresivamente asumir la carga y responsabilidad familiar, además de la comunidad y el compromiso social, que a momentos la desbordaba. Como si no fuera suficiente, se hizo madre putativa.

Con todo su amor, responsabilidad y desprendimiento asumió su rol de madre, aportando a la sociedad una ciudadana y profesional competente, disfrutar del amor recíproco, gozar de la abuelitud por elección, más la adopción de hijo de cuatro patas. Ruta coincidente en estos años.

De lo largamente vivido y compartido, podría escribir tanto, pero tanto… que cubriría más de una trilogía, en recuerdo a su memoria diré que se hizo mujer en términos de Simone de Beauvoir, cumpliendo con los mandatos sociales, culturales y religiosos. Pagando con creces el costo de ser mujer que ama sin medida y fidelidad a prueba de balas.

“«No se nace mujer» quiere decir que no se nace sensible, abnegada, modesta, sumisa, afectuosa etc., es decir, que no se nace con los atributos de la feminidad; pues lo que denominamos masculinidad o feminidad son modos de conducta adquiridos. «Se llega a serlo» expresa que la adquisición de los caracteres secundarios correspondientes al género es un proceso de inculturación que se lleva a cabo a través de la educación. En el caso de la mujer, esta adquisición implica una negación de su trascendencia: lo que se le hace aprender son conductas en las que su libertad constitutiva se ve continuamente coaccionada.” (De Beauvoir, 28, 2015)[*]

Amó a la familia independiente de ser amada o no por ella en igual medida. Amó el trabajo independiente a ser valorada, respetada y reconocida. Amó a las(os) amigas(os) siendo siempre la mejor amiga, sin esperar ser para ellas(os) su mejor amiga. Amó a la comunidad y comulgó con ella, aun cuando la unidad estuviera lejana. Amó a Dios aun cuando él estuviera muy ocupado, para escuchar sus oraciones y amenguar su sufrimiento. Amó y apostó por una sociedad más inclusiva, tolerante y segura pese a sentir como pisa fuerte. Amó y besó tantos sapos, hasta descubrir que sólo eran hombres inseguros, egoístas, pequeños, desgastantes y prescindibles.  De modo que decidió SER ella plenamente.

Con Morticia, ensayé y me gradué de bombera, terapeuta, sanadora y maga, tras los destrozos que su desmedido amor dejaba en ella. Iniciando el nuevo siglo tiré la toalla, planteando como ultimátum que era tiempo de amarse a sí misma, que no le haría mal al universo tomara para ella un cachito de ese amor que prodigaba a diestra y siniestra sin medida. El sacudón y la liberación de cargas por la vida, tuvo resultados que le permitieron  desapegarse, crecer y reinventarse.

Iniciando el segundo decenio del nuevo siglo se graduó como psicóloga, un año después de su hija putativa, había comprendido y asumido que no se puede ayudar sin herramientas, tampoco es posible ayudar a quienes no quieren ni lo piden, de insistir con casos perdidos, sólo significaba hipotecarse. El apoyo profesional, es posible y viable sólo y solo si, es por iniciativa del afectado(a) con su compromiso y bajo su responsabilidad expresa.

“Nunca es tarde para lograr nuestros sueños, tampoco para empezar nuevos sueños ... la vida continua y es bella con todas las dificultades que se dan, sin ella no sería vida...cada día es una nueva etapa a empezar…” (Mercedes Gamborda Valencia, 29 agosto 2011)[2].

Con una segunda profesión y más de dos décadas de experiencia laboral en el terreno de los proyectos sociales se mantuvo en pie, frente a la arremetida del mercado laboral y el empequeñecimiento de aquella gran institución donde permanecía. Vivió las ironías del neoliberalismo, creciendo como profesional en tanto perdía la seguridad como personal administrativo (secretaria) en una ONG (sólo ellos están en planilla)[**]. Ella no arrugó, permaneció a medio tiempo e implementó estrategias para autoemplearse con nuevos proyectos, recuperando, innovando, creando y acertando. Enfrentando y superando las barreras propias del concurso, la competencia desleal, las zancadillas y por qué no, también los celos en un contexto socio-económico- laboral de sálvese quien pueda.

Mantuvo su hacer creando empleo e ingresos para jóvenes con mínima inversión a cambio de logros iguales o mayores a los tiempos dorados de las ONGs. Recurrió a lo que bien conocía en primera persona y sabía hacer, el trabajo voluntario, reconociendo y aquilatando el medio con el objetivo. Sabía que junto a los inventores de pulpines, el trabajo voluntario alejado de instituciones filantrópicas como las iglesias y fundaciones, enmascaba, distraía y deterioraba la práctica pre-profesional de jóvenes   universitarios(as), que en el nuevo milenio debían satisfacer la exigencia del sesigra en el sector público, para posteriormente, acceder y crecer en un puesto profesional en ese sector, pero no había otra estrategia, ante presupuestos mínimos para la gestión del trabajo de promoción con sectores empobobrecidos y sin oportunidades.

Su propuesta y experiencia alcanzó más del impacto esperado, de modo que la institución, transformó como un eje al trabajo con jóvenes y voluntariado, no sólo se replicó en el país, sino trascendió fronteras permitiéndole compartir en los países vecinos[***]. Mi Morticia querida se hizo regional, tenía muchos proyectos bajo el brazo, estaba feliz con su amado sobrino-nieto. Así como su hijo Coquito de cuatro patas, al cual solíamos pasear por la avenida Angamos y Arequipa cuando la ciudad dormía, en noches de pijamadas.

Seguíamos, soñando, riendo, planeando… hasta cuando el día menos esperado el cáncer llegó como regalo de natividad (2019) para instalarse en aquel cuerpo suyo, que sobrevivió a los avatares de ser mujer, profesional, joven y soltera entre dos siglos, con responsabilidades de casada, proveedora, madre, profesional, ciudadana consciente y comprometida. 

Como todo lo que le tocó enfrentar y afrontar en la vida, a Morticia se le entristecieron los ojos por un momento, luego sonrió, decidiendo dar la batalla. Me dijo: “Bruja, es una raya más al tigre, me encuentra de pie, feliz, sin deuda alguna. Hay mucho por hacer es cierto, pero como tú me dijiste un día, toca ocuparme un poco más de mí, hasta cuando sea mi momento”.

Así lo hizo, durante todo este tiempo de pandemia, con servicios de salud restringidos, inmovilidad y todos los factores en contra, Morticia no arrugó, no cedió, se mantuvo firme y se fue como decidió hacerlo. No me queda más que replicar su entereza y despedirla como quería.

Morticia de mi alma, transitaste esta larga batalla sin perder la fe, sonrisa y la fortaleza que la vida esculpió en tu ser a lo largo de la misma, solo pediste que este fuese, un momento de tránsito consciente.

Hoy te fuiste como ser de luz,  desprendida de tu cuerpo adolorida, a través del cual diste todas las batallas, viviste todos los amores, sabores y sinsabores de este tiempo y dimensión.


¡Ve amiga querida de tanto tiempo y muchas vidas!, 
a retomar tu andar infinito sin fatiga, dolor e impedimento.

¡Ve al encuentro del Dios que amas!,
en quien nunca dejaste de confiar, que te acoja en su regazo.

¡Ve Morticia de mi alma con parte de ella!,
hoy adolorida a pesar que mi razón y corazón, bien sabía que partirías.

Descansa en paz.




[*] Beauvoir, Simone de (2015]). El segundo sexo. 6ª ed. Madrid: Ediciones Cátedra Univers!Tat de Valencia, 904 p. [Traducción de Alicia Martorell  del francés:  Le deu.xieme sexe, 1949Éditions Gallimard]. I.S.B.N.: 978-84-376-2233-0 

[**] A partir de 1993 Fujimori abonó a la terciarización e inestabilidad del empleo, las ONGs que en discurso y labor hacia afuera promovían derechos humanos, laborales y derechos de las mujeres, hacia adentro no podía asegurar mínimamente acceso a derechos y seguridad social.

[***] Rodríguez Chávez, Sonia; Alva Córdova, Rodolfo; Camborda Valencia, Mercedes, Bello Bohórquez, Lorgio Edilberto; Robles Matos, Deshanira Aylinn; Gárate Mansilla, Silvia Iris y Mejías Gonzales Amny Raisbel. (Diciembre 2020). Estudio sobre Tendencias, Empleabilidad y Emprendimiento en Jóvenes y Mujeres de Lima Norte Lima: Alternativa, 81 págs. 

 

domingo, 22 de mayo de 2022

IN MEMORIAM MARFIL CRISTINA FRANCKE BALLVÉ

Tomado de su muro
Desde marzo 2020, la muerte es el único ente que no descansa, pese a los millones de almas que se lleva. Para ella no hay fatiga, tampoco feriado ni fin de semana. Este domingo 22, se llevó a Marfil Cristina Francke Ballvé, de quién en adelante se escribirá mucho desde diferentes aristas, porque en ella se sintetizaba y dinamizaba las más preciadas condiciones humanas de ser mujer, ciudadana y persona con memoria, comprometida con la vida, humanidad, sociedad, país y planeta. Muchas(os) nos quedaremos con el recuerdo de su voz, pensamiento y calor. Quien quiera conocerla en primera persona, puede escucharla en la siguiente entrevista donde analiza, cuenta y canta[1] .

Tomado de su Muro
En pandemia aprendí a despedirme de mis seres amados en soledad, oración y recogimiento. Por eso escribo a Marfil en primera persona, mientras proceso mis sentimientos desde el significado y significante que fue  en mi vida en tiempos de mi propio reencuentro a fines del siglo pasado, en este momento de trascendencia.

Querida Marfil, hoy cerraste tu tiempo en esta dimensión, te has ido como has vivido con amor por todo lo que te rodea y has tocado, la sonrisa imborrable y la satisfacción de haber dado todas las batallas que la vida te antepuso para que descubras y nos develes de qué estabas hecha. Tu alforja rebaza de una vida con historia y buen vivir, cultivada con y por amor, fe, convicción, fortaleza, esperanza, alegría y luminosidad.

Amiga de tantas jornadas, te has ido al encuentro de ese nuevo estado de paz plena, por encima de nuestras agendas, para sumarte a tus seres amados que te antecedieron y a la constelación de seres de luz e iluminadas(os) que vinieron a este espacio y tiempo, para junto a ti sentir, saber, sumar, sacudir, saltar y SER.

Te has ido, al mismo tiempo te quedas en cada una de las personas que tuvimos el privilegio de conocerte, ser tu semejante y compartir contigo los retos, recompensas y la felicidad de vivir tus diversas facetas y roles de una vida holística, íntegra, transparente, comprometida y libre. 
Tomado de su Muro
Tu paso por esta vida, tiempo y espacio será infinito, para las nuevas generaciones porque te quedas en los registros de tu pensamiento, sentimiento y legado. Porque lograste entrelazar y sintetizar el pasado con presente, sostener 
en y con amor cada acto de tu vida, haciendo que el trabajo sea inspiración y disfrute, la bendición del recibir con el desprendimiento del dar, que se resume en ser coherente.

Saber desde enero 2021, que iniciaste una nueva lucha por la vida -esta vez en primera persona-, no reduce el impacto y dolor que no encontraré más un post, audio, ni un nuevo video tuyo[2] trayéndome tu voz que difumina al aislamiento, animando, motivando, cantando, contando, siendo correa de transmisión aun detenidas y riéndonos de nuestras nuevas estrategias de mujeres y abuelas enredadas.  

Debía estar preparada para despedirte porque hablamos de la vida y su negación, más de una vez. Sea como teorema de pobreza siendo tú maestra y yo aprendiz, en “Tiempos de Ira y amor”[3]  junto a la comprensión, visibilización y empoderamiento de las mujeres (1982[4], 1983[5], 1985[6]); como experta, ensayando nuevas metodologías[7], buscando mecanismos para amenguarlo[8], sin dejar de entrenar a nuevas aprendices en metodología[9], registro[10] y estrategia[11].

Como colega, animando el encuentro, la puesta en cuestión de teoremas y agendas invisibilizadas para el debate, búsqueda de coincidencias y la disidencia aleccionadora e innovadora[12] que nos permitiera agotar pistas pendientes[13] y dibujar otras[14] .

Mi registro 03.01.2019
Como compañera de lucha, has sido referente de una militancia feminista indesmayable por la igualdad, el respeto a los derechos y vida de las mujeres[15], tu voz, gesto y performance aún vibra en mi recuerdo. Firme contra toda forma de abuso, violencia y asesinato de mujeres, sólo por ser mujeres. Elevando la voz en nuestras marchas, sin renunciar al festejo, disfrute y canto.  

Como amiga, dispuesta a la escucha, la solidaridad, la sororidad, ternura y el abrazo. Extendiendo y esparciendo sabiduría, amor y comprensión, heredado de tus ancestras(os) y reeditado en tu experiencia de hija, hermana, amiga, mujer, maestra, colega, compañera, esposa, madre y abuela, expeliendo amor por cada uno de tus poros como persona.

Mi registro 03.01.2019
Querida Marfil, tu vida entre nosotras(os) ha sido un permanente estímulo al aprendizaje, intercambio, interrogación y ensayo de respuestas[16]. Si algo confirmé y me propuse ejercer conscientemente a mediados de los noventa, es el derecho/obligación que tenemos cada una(o), a establecer relaciones  sanas, de reciprocidad y crecimiento, que nos aporte al ejercicio de nuestra  libertad e igualdad en derechos; reconociendo, respetando y valorando la diferencia, especialmente en nuestro país con tantos desniveles, brecha y diversidades.

Tarea que percibí como empresa cuasi inviable, especialmente para las mujeres y entre mujeres. Pese a compartir similares historias. Porque los mandatos de género socialmente establecido, nos ha designado roles que aseguren la permanencia y reproducción de prácticas para sostener una sociedad, que por siglos se oponen al ejercicio de nuestros derechos y obligaciones como seres humanos y ciudadanas(os). Una sociedad con excesivo peso  individualista e indiferente donde unos(as) tienen poder y otros(as)  no, debido a que se asienta en relaciones de explotación, opresión, violencia, dependencia, subordinación, exclusión, discriminación, omisión, desinformación y silencio.  

Conocerte en tiempos de deconstrucción, reconstrucción y redescubrimiento personal, permitió afirmar y afinar convicciones, saber que éramos muchas con el mismo ritmo en nuestros pasos, hizo que el tránsito fuera seguro, sostenido y  también de celebración, que siempre estuviste animando, sosteniendo e iluminando.

Mi registro 03.01.2019
Marfil, hay seres como tú, que nacen con la misión de hacer que este mundo no desaparezca, que sea un buen lugar para todas, todos y todes, encarnando la empatía hacia otra persona a través de la reciprocidad, intercambio, interacción, entendimiento y comprensión. Sin por ello renunciar a la lucha frontal, contra todo aquello que fuera obstáculo o negación de esta práctica de adentro para afuera como personas y colectivos.

Me quedo amiga, con tus escritos que no son pocos.

Me guardo nuestras reflexiones que siguen vigentes.

Me quedo el recuerdo de nuestras vidas y caminar que la pandemia suspendió.

Me guardo el registro de canto, cuento para Rumi que se extenderá a las niñas del futuro.

Imitándote atesoro y comparto las últimas fotos colectivas.

Ve a casa, retorna al infinito con la misión cumplida, el espíritu gozoso y el alma en paz.

¡Hasta pronto amiga de muchas vidas, muchas maestras(os) y luminosidad!

 



[1] Ver enlace

[2] Ver enlace

[3]  Francke Ballve, Marfil.  (1990). Género, clase y etnia: la trenza de la dominación.  Tiempos de ira y de amor: nuevos actores para viejos problemas / Abelardo Sánchez León Ledgard, Nelson Manrique Gálvez, Marfil Francke Ballve, -- Lima: DESCO, 77-106

[4] Francke Ballve, Marfil y Forsberg, Margarita. (1982). Situación socio económica de la mujer costeña.  La costa peruana: realidad poblacional / Asociación Multidisciplinaria de Investigación y Docencia -- Lima: AMIDEP.

[5] Francke Ballve, Marfil.  (1983). Situación actual de la mujer peruana y perspectivas para el desarrollo.

[6]Francke, Marfil.  (1985). Las mujeres en el Perú: ¿cuántas somos dónde vivimos, ¿cómo estamos?.  Ana Ponce, Marfil Francke, José María García.  Ed. (1985). Hogar y familia en el Perú. Lima:  PUCP. 

[7] Francke Ballve, Marfil. (1983). Investigación y docencia en población en el Perú /

[8] Francke, Marfil. (1986). La niñez, futuro del Perú: ¿violencia o democracia?, (1987). Sexualidad, maternidad y salud.  Mujeres y salud / Encuentro Nacional sobre Mujeres y Salud

[9] Francke, Marfil.  (1991). Pautas para la sistematización de experiencias de promoción.

[10] Francke, Marfil. (1995). La sistematización apuesta por la generación de conocimientos a partir de las experiencias de promoción. 

[11] Francke Ballve, Marfil.  (1996). La participación de la mujer en los proyectos de desarrollo rural.  Detrás de la puerta: hombres y mujeres en el Perú de hoy/ Patricia Ruiz Bravo López, (ed.) Lima: PUCP. (1997). Una Frazada De Colores, Experiencias de Promoción Con Perspectiva de Género.

[12] Francke, Marfil, ed. (2000). Se hace camino al andar: aportes a la construcción de la ciudadanía de las mujeres en salud.  Acceso electrónico 

[13] Francke, Marfil.  (2005). La indocumentación: un grave problema social y de derechos humanos que permanece invisible.  Pobreza y desarrollo en el Perú: informe anual 2004-2005.  Lima: Oxfam.

[14] Francke, Marfil.  (2020). Salud y enfermedad en los márgenes: diagnóstico participativo en comunidades peruanas que sufren pobreza y exclusión 

[15] Francke, Marfil, ed.  (2000). Tus derechos te hacen protagonista: entérate y ejércelos.  

[16] Francke Ballvé, Marfil Cristina. (2007) “No me entiende ni yo tampoco lo entiendo…”: Hallazgos de una investigación participativa sobre salud en comunidades que sufren pobreza y exclusión en el Perú y reflexiones sobre los alcances y límites de las metodologías participativas. Tesis, Pontificia Universidad Católica del Perú, Escuela de Graduados, Maestría En Sociología, 51 pág.